Anaya y la PGR

Anaya encontró una oportunidad en este descuido. Aprovechó para enfrentar al presidente Enrique Peña Nieto y pedirle que “saque las manos del proceso electoral, y deje que el pueblo de México elija en completa libertad”

Anaya y la PGR

La PGR ha actuado de manera cuestionable en la investigación de Ricardo Anaya al hacer público el video de su visita a la SEIDO para solicitar que se aclare si en verdad existen elementos en su contra.

Anaya encontró una oportunidad en este descuido. Aprovechó para enfrentar al presidente Enrique Peña Nieto y pedirle que “saque las manos del proceso electoral, y deje que el pueblo de México elija en completa libertad”.

A este llamado se sumaron incluso algunos detractores del candidato del PAN-PRD-MC. Académicos y activistas enviaron una carta a Peña Nieto, en la que resaltan que estas acciones “erosiona aún más a las instituciones que encarnan la autoridad del Estado mexicano”.

Sin embargo, lo cierto es que Anaya se ha quedado solo. Salvo el grupo cercano de personas que siempre han estado con él, la realidad es que no cuenta con el apoyo que un candidato presidencial debiera tener.

Dónde están los gobernadores de Acción Nacional, dónde sus ex gobernadores, sus líderes históricos, sus ex presidentes nacionales. Ante las acusaciones, lo más razonable sería que los panistas defiendan a su líder, pero no es así.

Su bancada en el Senado se redujo de manera dramática. Algunos críticos de su candidatura, otros se cambiaron de partido, otros más renunciaron y alguno más tomó un tiempo fuera de la vida política.

Ninguno de los aspirantes presidenciales que alguna vez levantaron la mano para ser candidatos en el PAN lo respalda. Mientras Margarita Zavala renunció al partido, Rafael Moreno Valle guarda absoluto silencio.

Ni qué decir de los gobernadores. Hoy ninguno de ellos ha salido a defenderlo públicamente. Si acaso, Javier Corral, quien tiene su propia agenda en Chihuahua.

Anaya logró lo que siempre ambicionó, ser candidato presidencial, sin embargo, parece que se le olvidó que necesitaba quien respaldara esa candidatura, porque hoy, en medio de la crisis, se le ve completamente solo.

Últimas palabras

López Obrador ya tuvo su primera reunión con los ex panistas, ahora morenistas, Germán Martínez y Gabriela Cuevas. No cabe duda que la ideología no importa.