Cuidar a la UNAM

Por Mónica Fernández Balboa

La Universidad Nacional es una de las instituciones más valiosas con las que cuenta nuestro país. En ella se forman cientos de miles de estudiantes en todas las áreas del conocimiento y se realiza gran parte de la investigación científica y humanista, así como la difusión cultural. Lamentablemente, en las últimas semanas se han presentado diversas denuncias públicas como consecuencia de hechos de violencia, en especial contra las mujeres que deben ser atendidas conforme a la Ley, con estricto respeto a la autonomía de la máxima casa de estudios.

Todas y todos tenemos la responsabilidad de cuidar de nuestra universidad y así como desde el Senado de la República nos hemos pronunciado en contra de toda forma de violencia hacia las mujeres y cualquier otra persona, también hemos hecho un llamado a que se detengan las expresiones que vandalizan sus instalaciones.

En ese sentido, hay plena confianza, porque así lo demuestran los hechos, que las autoridades universitarias se han conducido con mesura y con firmeza, para atender los reclamos justos para erradicar las manifestaciones violentas, al tiempo de que a través del diálogo y un intercambio constructivo y racional se encuentre solución a los problemas internos de la UNAM.

La única fuerza que debe prevalecer en la comunidad universitaria es la de la razón. Por eso, desde el Senado hemos reconocido y acompañado la exigencia de justicia de la comunidad para que se respeten los derechos de todas y todos. En especial que se atienda la problemática que enfrentan las mujeres.

Se sabe que desde noviembre del 2019 algunos planteles de la UNAM se encuentran en paro exigiendo atención a los casos que se han suscitado de violencia contra mujeres, así como el cese de profesores señalados de acoso sexual contra alumnas.

Dichos casos de violencia de género han permeado en el ánimo de la sociedad, poniendo en evidencia una realidad en la que los derechos de las mujeres son violentados de manera sistemática y, la mayoría de los casos sin sanción alguna.

Es por ello que en fechas recientes y a la par de las manifestaciones pacíficas y legítimas de los estudiantes, se han desarrollado expresiones por parte de grupos que buscan desestabilizar las movilizaciones ejerciendo violencia.

En estos momentos, lo que se requiere es que se siga manteniendo la prudencia con la que actúan los responsables de conducir a la Universidad y evitar caer en provocaciones. La gran mayoría de los universitarios se han distinguido siempre por su capacidad para resolver sus diferencias de manera pacífica y con toda seguridad así seguirá siendo de mantenerse la política de diálogo y voluntad conciliatoria que se ha mostrado.

Lo único reprobable es que se recurra a actos violentos. La responsabilidad de la estabilidad y de una vida universitaria en la normalidad corresponde a todos.

** Las declaraciones y opiniones expresadas en los contenidos de la sección Opinión y de todas las columnas y artículos, son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y de quien las firma, y no representan el punto de vista de Publimetro

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