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Opinión 24/07/2020

Vivo, antes que responsable

Para leer con: “Temptation – In Three Movements”, de Esquivel!

Cuando tires una piedra presume la habilidad de convertirte en una de ellas.

¿Te ha pasado que accidentalmente tiras un vaso y lo rompes? No hay dónde esconderte: todo mundo vio tu torpeza y aún así decides colorearla. “¡Es que no me dan espacio! ¡Son las malditas prisas! Yo no quería mover la mano en esa dirección. ¡Fueron mis adversarios! Se trató de un agente externo que colisionó con una singularidad a olvidar.”

O sea: Puedes cometer una idiotez, pero nunca aceptarla porque a pesar de tomar la dignidad y la verdad como algo esperado, exprimir tu error al grado de la comicidad podría abonar cierto mérito. Decía Steiner: “El hombre acorralado se vuelve elocuente”.

Hubo una época en la que los actos respondían al criterio y éste, de manera visionaria, a un sentido de responsabilidad para con las acciones. Se llamaba dignidad.

Pero los tiempos cambian como lo hace la cuarentena y dado que la cordura es un lujo que no todos pueden permitirse, hablar, prometer, incluso desdecirse está en la palma de la mano. Y con una suficiente dosis de habilidad, cinismo y certeza autogenerada, hasta podrías liderar un país y tener seguidores evangelizados.

De la misma forma en la que el adolescente se da cuenta que no embona en el mundo por su carácter de adolescer, hay epifanías que muestran que somos herencia de un imperio cultural que ha sabido reaccionar a sus estímulos: fabricar culpas y las que se dejen, esparcirlas al prójimo.

Pero hay más: no hacerte responsable de tu realidad tiene un precio. Ni la soberbia para justificar caprichos, ni vitorear lo indefendible te pondrán contra las cuerdas: no solo por lógica, sino por una ley: la de la causa y el efecto.

Una ley como esta concibe que los eventos se manifiestan de manera lineal. Sin embargo, la pandemia se comporta de otra forma: sigue respondiendo a causas y efectos, pero en cascadas no lineales. Y como lo anticipó la Teoría del Caos, minúsculos cambios pueden provocar transformaciones de fondo.

¿Habrá quien se diga sorprendido por la cascada de irresponsabilidades ciudadanas y gubernamentales en torno de esta pandemia? ¿Y del medio ambiente? ¿Habrá quien piense que existen efectos sin sus causas sustanciales y cooperativas? ¿Quedará claro el escenario para manifestar una actitud de altruismo y responsabilidad ante un mundo que nos queda por rediseñar?

Por eso, cuidado: puede ser que la próxima vez que pretendas tirar una piedra, te avienten a ti.

** Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.**