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/ Foto: Yazmín Alessandrini / Foto: Yazmín Alessandrini
Opinión 30/07/2021

Exclusivo para hombres: Guardaditos’ entre las parejas

Es muy común que entre parejas (noviazgos y matrimonios) existan dinámicas de acumulación de agravios, lo que definitivamente no ayuda en mucho para la buena salud emocional de una relación.

Cuando esto ocurre, lo primero que queda al descubierto es que no existe una buena comunicación entre hombres y mujeres, pero también, queda de manifiesto que uno de los dos (o, quizá, ambos) suele recargarse en la cultura de la venganza.

A grandes rasgos, se trata de un muy poco convincente ejercicio de poder que cuando se pone en práctica pone en evidencia una proclividad a dominar, chantajear e incluso a humillar.

En el día a día y mientras experimentan su cotidianeidad, las parejas suelen tener diferencias de todo tipo (ideológicas, culturales, religiosas, etcétera), lo que detona en conflictos de toda magnitud. Algunos pueden ser minúsculos, otros mayúsculos y ambos son acumulativos en la memoria ram tanto de hombres como de mujeres. Si alguno de ustedes ha caído consciente o inconscientemente en eso de “ahorita no tengo ganas de discutir contigo, pero ésta te la guardo… me la vas a pagar”, entonces saben a qué me refiero.

Asimismo, a veces también dejamos pasar (igualmente consciente o inconscientemente) ciertas situaciones que no son del todo de nuestro agrado pero que en momentos sumamente álgidos éstas salen a la superficie de la memoria y enseguida se utilizan como armas para atacar o reprochar a nuestra pareja.

Es un mecanismo muy común y muy frecuente que habla muy en concreto de que a veces no tenemos a la mano las herramientas emocionales adecuadas para ser lo suficientemente asertivos, empáticos y sensibles.

Además, si en su momento no discutimos por algo en específico es muy probable que con el tiempo acumulado el resentimiento y la incomodidad se acrecienten y acabemos por sobredimensionar la magnitud de algún problema.

Y no se trata de estar buscando pelea todo el tiempo o que seamos fanáticos de las discusiones, pero si es recomendable que todo lo que surja en cuanto a desavenencias y diferencias entre las parejas sea abordado, discutido y negociado justo en el momento en el que aparece.

Obviamente, tampoco se vale estar acumulando (como si fuera una bolsa de canicas) todas esas cosas que nos incomodan o nos ofenden. Es importante abrir nuestro criterio y tolerancia porque de no hacerlo estaríamos condenando nuestra relación a convertirse en un verdadero campo de batalla las 24 horas del día.

Cuando elegimos compartir nuestra vida con una persona lo más lógico es suponer que tenemos un conocimiento total tanto de nosotros mismos como de nuestra pareja y eso nos permitirá recargarnos tanto en las coincidencias como en las divergencias; y también es importante saber respetar las diferencias entre ambos y bajo ningún momento recurrir a la imposición o la exigencia.

Vivir en pareja implica estar bajo una dinámica de permanente negociación. Si convives, cohabitas y coexistes con alguien a quien sólo le quieres regresar todas las que te ha hecho, entonces estás condenando tu relación al fracaso.

Aprendan a comunicarse, a escuchar, también a guardar silencio y a encontrar los puntos de coincidencia cuando las discusiones aparezcan en el panorama de ambos.

Si aquello que los está distanciando es discutible y negociable, es de sabios dejar de lado la soberbia y la cerrazón para sentarse a dialogar. La clave de todo radica en la comunicación.

Y no olviden que todos los sábados a la medianoche los espero en su programa “Exclusivo Para Hombres”, que se transmite por Telefórmula (por favor chequen su sistema de cable predilecto para verificar la nomenclatura de los canales).

E-mail: [email protected]

Twitter: @yalessandrini1

Website: www.lapoliticamedarisa.mx

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