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Conmemoraciones emblemáticas de AMLO fueron utilizadas con fines políticos

Durante todo el año, México celebró 15 conmemoraciones emblemáticas rumbo al bicentenario de la consumación de la independencia.

El pasado 5 de febrero de 2021, el Gobierno de México dio a conocer las 15 conmemoraciones emblemáticas, las cuales concluyen en este mes de septiembre, con motivo de los 200 años de la consumación de la Independencia; así como los 500 años de resistencia indígena (derivado de la caída de México-Tenochtitlan) y los siete de la fundación de México Tenochtitlán.

“No sólo se recuerdan fechas o eventos históricos, sino también su interpretación para nuestro presente y nuestro futuro, sobre todo”, señaló el canciller Marcelo Ebrard durante la presentación de los eventos.

Las conmemoraciones emblemáticas son “una pieza fundamental dentro del contexto de efemérides político-históricas del país y de cualquier nación”, explica a Publimetro Eduardo González, profesor de Relaciones Internacionales del Tec de Monterrey. “La sociedad encuentra un punto de unión y de convergencia en este tipo de conmemoraciones y de efemérides históricas. No solo sirven para recordar nuestro pasado, sino -sobre todo- para fortalecer los lazos de unión e identidad dentro de la nación”, añade el especialista.

Además, González pide tomar en cuenta que “finalmente, -como pueblo- tenemos memoria histórica diversa y fragmentada. Esto también genera algunas divisiones y confrontaciones en cuanto a los proyectos de nación que se establecen en nuestro país”.

El uso de la historia en la política actual

Eduardo González recuerda que cualquier administración de las que han existido en México ha existido “uso y abuso” de la historia oficial, llamada historia de bronce por Luis Gonzales, que no tiene otra función que la de fortalecer los proyectos nacionales y mostrar una unidad histórica a lo largo de nuestro devenir.

“En ese sentido, me parece que la 4T no está haciendo ninguna práctica diferente a la establecida con anterioridad en otras administraciones. Todos los gobiernos federales, en su momento, han empujado no solamente sus propios proyectos, sino algo muy importante, su propia visión de la historia. Como ejemplo, pues podríamos mencionar los dimes y diretes que hubo en época de Carlos Salinas y de Ernesto Zedillo por los libros de texto y su contenido, sobre todo en el área de historia, precisamente”.

“Más allá de la forma de conmemorar este tipo de eventos, a mí me parece que es muy importante que se siga analizando y revisitando nuestra historia”, considera el especialista. “Que se siga reinterpretando el sentido que han tenido para el desarrollo de nuestro país los diversos procesos históricos”, añade Eduardo González, porque más allá del festejo, importa “la reflexión sobre los momentos históricos que le han dado forma y fondo a la nación mexicana”.

3 PREGUNTAS CON

Jorge Valtierra Zamudio, historiador y especialista en política y gobernanza, religión en México y Centroamérica y Patrimonio Cultural de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle.

¿Qué lectura le da a las 15 conmemoraciones emblemáticas que encabezó AMLO?

Es muy interesante y muy particular en este sexenio. En otros sexenios ha habido también otro tipo de festividades y discursos, pero el discurso del sexenio actual tiene mucho que ver con esta reivindicación de los sectores sociales más desfavorecidos, en particular los pueblos indígenas. Esto es algo que ha causado mucha polémica desde toda esta cuestión, por ejemplo, de las estatuas, de los monumentos hasta cuestiones ya de corte internacional, como la petición de una disculpa formal por parte del Rey de España.

Si consideramos los elementos importantes de todos estos eventos históricos a los que se suma, por ejemplo el fin de la guerra de castas y una disculpa a estas poblaciones mayas por la violencia desmedida, eso reivindica, o mejor dicho, reitera justamente este discurso relacionado con los con los pueblos indígenas, incluyendo elementos que no está normalmente concebidos en conmemoraciones oficiales.

¿Estos eventos fueron utilizados políticamente?

Generalmente, y no es algo particular de este sexenio, pero generalmente hay un discurso político entorno del discurso histórico. Yo creo que sí hay una claridad en la interpretación histórica, más allá de esta intención de reivindicar a los sectores desfavorecidos, como los pueblos indígenas, entre otros, porque obedece obviamente a una congruencia finalmente política.

Creo que si algo ha caracterizado a este sexenio, ha sido esa apuesta por hacer mucho más visibles, digamos, a estos sectores. Y no es una idea precisamente del presidente o de quienes lo acompañan, sino es algo que de alguna manera ya se había estado denunciando desde el campo de la historia.

Los eventos estuvieron acompañados por invitados internacionales, lo cual provocó polémica. ¿Cuál es su lectura al respecto?

Ese aspecto es muy interesante. Justo una de las características que también se observa en el discurso histórico, es cómo se ha manejado desde la parte política. No se trata únicamente de una una temática mexicana como tal. Reivindicar a muchas de las poblaciones indígenas también tiene mucho que ver con la historia de otros países, como en América Latina o hablar de otros países en donde ha habido toda esta situación de colonización en alguna época.

Yo creo que más allá de lo polémico que puede ser incluso la biografía, por ejemplo de Simón Bolívar, que es una de las de las fechas que también toma en cuenta en estas 15 celebraciones, sí debe pensarse más como a ver, es que no es la realidad únicamente de México, sino que va mucho más allá. Es, digamos, hermanarse, es buscar de alguna forma también una reivindicación de una situación que se vivió mucho tiempo atrás.

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