Cada 2 de febrero la iglesia católica celebra el Día de la Candelaria, una tradición profundamente arraigada en México ya que este día cientos de fieles llevan sus imágenes del Niño Dios a la parroquia para ser bendecidos.
Durante estos días es común que estás figuras vistan trajecitos bellos ya sea comprados o confeccionados en casa, pero la Arquidiócesis Primada de México dio a conocer los trajes que las personas deben evitar poner a sus figuras.
“Antes de vestir al Niño Dios, es importante conocer el sentido de esta tradición”, escribió en sus redes sociales la máxima autoridad de la religión católica en México.
Por ello, entre los trajes y ropones que se deben evitar colocar al Niño Dios están los de santos y arcángeles. En cambios los que sí se pueden usar son:
- Niño de las Palomas
- Cristo Rey
- Buen Pastor
- Sagrado Corazón
- Niño de Atocha
¿Por qué vestimos al Niño Dios?
Esta costumbre tiene su fundamento bíblico en dos pasajes centrales: la Purificación de la Virgen María y la Presentación del Niño Jesús en el templo de Jerusalén. Por ello, durante los días previos, es común ver en las iglesias una gran diversidad de imágenes del Niño Dios.
Entonces, la tradición de vestir al Niño Dios y llevarlo a bendecir no forma parte de una liturgia, sino de la tradición popular. Aún así la Iglesia es clara: los católicos no adoramos la imagen, sino a Jesucristo.
Además, la Iglesia insiste en evitar supersticiones, como pensar que la imagen “tiene frío” o que cambiarle el ayudo evita que se “enoje”. Vestir al Niño Dios es un gesto simbólico que recuerda la obediencia de María y José a la Ley y su prestación del Niño Jesús en el templo.
¿Dónde comprar ropa para el Niño Dios?
En el Centro Histórico de la Ciudad de México, en la calle Talavera, es considerado el principal sitio para la venta de vestimenta y accesorios destinados a figuras religiosas, especialmente para el Niño Dios.
En tanto, los precios de la ropa para el Niño Dios en el corredor Talavera varían de precios, esto dependiendo la calidad, el diseño y talla de la figura, de ahí que los costos vayan de los 50 y hasta los 500 pesos.
