La población de la mariposa Monarca registró un incremento del 64% en los bosques de hibernación en México durante la temporada 2025-2026, al ocupar 2.93 hectáreas, frente a las 1.79 del ciclo anterior, informaron la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.
De acuerdo con el reporte, nueve colonias fueron identificadas en el país, de las cuales cinco se ubicaron dentro de la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca y cuatro fuera de ella, lo que confirma una recuperación sostenida por segundo año consecutivo.
La titular de Semarnat, Alicia Bárcena Ibarra, advirtió que, pese al repunte, la especie enfrenta amenazas como el cambio climático, el uso de plaguicidas y la presión del turismo, por lo que se anunció la implementación de un plan de acción para su conservación.

El director de la Conanp, Pedro Álvarez Icaza, detalló que la colonia más grande se localizó en el ejido El Rosario, en Michoacán, con una extensión de 1.62 hectáreas, dentro del área natural protegida.
Por su parte, WWF México destacó que el aumento en la población se debe a mejores condiciones climáticas en Estados Unidos durante la etapa reproductiva, así como a una menor sequía durante la migración hacia territorio mexicano, lo que favoreció la disponibilidad de néctar.
Persisten daños forestales en hábitat de la Monarca
En materia de conservación, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente informó que se reforzaron operativos contra la tala ilegal y el cambio de uso de suelo en la zona núcleo de la reserva, con clausuras de aserraderos y predios irregulares.
A pesar de estos avances, autoridades reportaron afectaciones en 2.55 hectáreas de bosque entre 2024 y 2025, principalmente por tala clandestina, incendios y sequía, aunque esta cifra representa una reducción frente al periodo previo.

Especialistas subrayan que la conservación de la Monarca depende de la coordinación entre México, Estados Unidos y Canadá, al tratarse de una especie migratoria clave para los ecosistemas de América del Norte.
Además de su valor ambiental, los bosques que albergan a la mariposa contribuyen a la captación de agua del Sistema Cutzamala, que abastece a millones de personas en el Valle de México, lo que refuerza la importancia de su protección.
