Rafael Riva Palacio Pontones, secretario general del sindicato del Infonavit, se disculpó por el retiro de la bandera LGBT+ que se colocó en la fachada del edificio principal de esa institución al sur de la Ciudad de México, pero reiteró que no se pueden colocar elementos publicitarios en los edificios porque éstos son patrimonio de todos los trabajadores.
“La fachada del edificio, como se dijo, es patrimonio del Infonavit, no se justifica hacer uso de él para un fin publicitario, al haber colocado pendones en razón de la conmemoración del orgullo LGBTTTIQ+”, justificó el líder sindical.
Pese a las innumerables críticas que se realizaron en su contra, algunas emitidas por funcionarios federales, por la acción que ordenó ejecutar a sus agremiados, Rafael Riva Palacio afirmó que está en su derecho de manifestar su inconformidad.
Aunque en su comunicado intentó matizar sus declaraciones, bajo el argumento del respeto a los derechos de los demás, sin importar su orientación sexual.
“Seguiré siendo respetuoso con todas las trabajadoras y trabajadores del Infonavit sin importar su orientación, por lo que lamento profundamente el haber lastimado la sensibilidad de quienes se sintieron ofendidos sin haber sido este el propósito de mis acciones”.
Riva Palacio Pontones también recurrió a la ley del Infonavit para justificar sus acciones y las de sus agremiados, pues el patrimonio se integra por bienes y derechos que se adquieran, el cual tiene que ser protegido conforme a sus obligaciones.
¿Qué ocurrió en el Infonavit?
Por la tarde del 4 de junio, en la explanada de la sede central del Infonavit en Barranca del Muerto, un grupo de trabajadores, bajo las órdenes de su líder sindical, rompieron la bandera del arcoíris que se colocó en la fachada con motivo del mes del orgullo LGBT+, bajo el argumentó que solo se puede colocar la bandera nacional.
Pese a que en otros años se haya hecho sin mayor problema, el director de ese organismo, Carlos Martínez Velázquez, condenó las órdenes de Rafael Riva Palacio, las cuales consideró homofóbicas y más aún cuando él ha reconocido abiertamente su homosexualidad.
Martínez Velázquez fue respaldado por varios servidores públicos y organizaciones sociales que defienden los derechos de la diversidad sexual.
