La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió este viernes 9 de enero desde Guerrero a una de las preguntas más sensibles planteadas por un reportero: ¿qué pasaría si el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decide colocar naves en las costas mexicanas como ha ocurrido en Venezuela y si realmente cumplirá con sus declaraciones sobre posibles acciones militares en México?
Ante la inquietud, Sheinbaum explicó que desde hace meses México y Estados Unidos mantienen un acuerdo específico con la Guardia Costera y el Comando Norte, y que dicho pacto establece que la vigilancia en aguas continentales mexicanas está bajo responsabilidad de la Secretaría de Marina (Semar).
“Hay un acuerdo con la Guardia Costera y el Comando Norte para que sea la Secretaría de Marina quien esté a cargo en nuestras aguas continentales de la vigilancia”, afirmó la mandataria.
Detalló que ese convenio “es un acuerdo que se tomó hace unos meses y ha estado funcionando”, con resultados concretos como las incautaciones de droga señaladas por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y un centro de control que la propia presidenta ha visitado.
Sheinbaum subrayó que la Semar vigila permanentemente y que, si se acercan “vehículos marinos”, existe contacto con Estados Unidos para que en coordinación puedan ser detenidos sin necesidad de una fuerza mayor”.
Sheinbaum aclara actuación ante declaraciones de Donald Trump
Sobre la idea de que Estados Unidos pudiera actuar de manera unilateral —por ejemplo, colocando buques en costas mexicanas o emprendiendo operaciones militares— la presidenta fue enfática: dijo que no se quiere pensar en otro escenario distinto al de la cooperación actual.
“No queremos pensar en otro escenario, queremos seguir trabajando en el actual escenario para que la coordinación se estreche todavía más para la defensa de la soberanía de ambos países y de la integridad territorial de México”, señaló.
Con ello, Sheinbaum dejó claro que el enfoque del gobierno mexicano no es abrir la puerta a acciones unilaterales por parte de Washington, sino profundizar la comunicación y coordinación para enfrentar desafíos comunes sin vulnerar la soberanía nacional.
