El uso de bengalas, chispas frías y otros artefactos pirotécnicos dentro de bares, antros y centros nocturnos de la Ciudad de México –ubicados principalmente en la alcaldía Benito Juárez, Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo– se ha convertido en una bomba de tiempo para la seguridad de clientes y trabajadores, advirtieron empresarios del sector y legisladores, quienes ya impulsan acciones para eliminar y regular esta práctica antes de que ocurra una tragedia.
Aunque para muchos establecimientos estas bengalas se han vuelto parte del ‘show’ durante celebraciones y eventos privados, especialistas y representantes de la industria nocturna coinciden en que su utilización en espacios cerrados, saturados y con materiales inflamables representa un riesgo real de incendios, asfixias y muertes masivas.
Una moda peligrosa con más de 20 años en la vida nocturna
Ismael Rivera, expresidente de la Asociación Nacional de la Industria de Discotecas, Bares y Centros de Espectáculos (Anidice), explicó a Publimetro que el uso de bengalas no es un fenómeno reciente. De acuerdo con el empresario, esta práctica llegó a México hace aproximadamente dos décadas, impulsada por modas internacionales y productos importados –muchos de ellos de origen asiático– que comenzaron a colocarse en botellas de champaña como parte de festejos exclusivos.
“Empezó como algo llamativo, una novedad visual, pero con el tiempo se salió completamente de control. Hoy se utilizan de forma indiscriminada y sin medir las consecuencias”.
— Ismael Rivera
Rivera señaló que esta situación ha sido advertida reiteradamente a distintos gobiernos capitalinos, desde las administraciones en la Ciudad de México de Marcelo Ebrard y Miguel Ángel Mancera, hasta la actual con Clara Brugada, sin que hasta ahora exista una regulación clara que prohíba su uso.
Escenarios saturados y fuego: una combinación letal
El riesgo, explicó Rivera, se agrava porque muchos bares y antros cuentan con telas, decoraciones, espumas acústicas y materiales altamente flamables, que en teoría deberían estar protegidos con retardantes de fuego. Sin embargo, la supervisión sobre la correcta aplicación de estos productos es prácticamente inexistente.
“Muchas veces basta con mostrar una factura de que se compró el retardante para pasar una verificación, pero nadie revisa si realmente se aplicó o cómo se aplicó”.
— Ismael Rivera
A ello se suma la saturación de los establecimientos. En redes sociales, particularmente en Instagram, abundan videos donde se observa a decenas de personas celebrando mientras se encienden 20, 30 o hasta 40 bengalas al mismo tiempo, una escena que, de acuerdo con expertos, podría detonar un incendio en cuestión de segundos.

El recuerdo de tragedias que no deben repetirse
Rivera recordó que la historia reciente de la capital ya ofrece ejemplos dolorosos de lo que puede ocurrir cuando se ignoran las medidas de seguridad. El caso más emblemático es el del Lobohombo, ocurrido hace 25 años, donde 22 personas murieron tras un incendio provocado por una sobrecarga eléctrica que encendió materiales flamables dentro del lugar.
“La espuma de uretano y otros materiales hicieron que el fuego se propagara de manera inmediata. Hoy seguimos usando materiales similares y además les sumamos pirotecnia. Es una locura”.
— Ismael Rivera
Aunque en la Ciudad de México no se han registrado incidentes recientes relacionados directamente con bengalas en bares, el empresario subrayó que el riesgo es real y documentado a nivel internacional.
Incendios mortales en otros países
En países como Brasil, Italia, Argentina y recientemente –en año nuevo– en Suiza han registrado incendios en discotecas y centros nocturnos provocados por el uso de pirotecnia en espacios cerrados, con saldos de decenas de muertos y heridos.
“Aquí no ha pasado nada, pero ha sido de milagro. No podemos esperar a que ocurra una tragedia para reaccionar”.
— Ismael Rivera
Vacíos legales y permisividad
Uno de los principales problemas, coincidieron empresarios y legisladores, es que la legislación actual no prohíbe de manera explícita el uso de bengalas y pirotecnia dentro de establecimientos mercantiles, lo que permite que esta práctica continúe sin consecuencias legales.
“Si no está prohibido, está permitido. Por eso los bares lo siguen haciendo. Es un tema muy simple de resolver desde el punto de vista legal”, sostuvo Rivera.
Consideró que bastaría con adicionar artículos específicos a la Ley de Protección Civil y a la Ley de Establecimientos Mercantiles para prohibir totalmente cualquier tipo de fuego o pirotecnia dentro de espacios cerrados, además de establecer sanciones severas para los propietarios que incumplan.

Impulsan regulación preventiva desde el Congreso CDMX
Ante este escenario, la diputada Olivia Garza, integrante del Grupo Parlamentario del PAN en el Congreso de la Ciudad de México, adelantó a Publimetro que ya se trabaja en una revisión legislativa para atender los vacíos normativos que hoy permiten el uso indiscriminado de pirotecnia en bares, restaurantes y salones de eventos.
La legisladora señaló que la proliferación de estas prácticas se da, en muchos casos, sin supervisión, sin protocolos claros de protección civil y en espacios que no están diseñados para ello.
“No podemos normalizar prácticas que ponen en riesgo la vida de clientes y trabajadores. La regulación que buscamos es preventiva, no prohibicionista”.
— Olivia Garza
Garza explicó que una legislación clara –que se presentaría en el próximo periodo ordinario– permitiría definir límites, establecer requisitos técnicos, asignar responsabilidades y fortalecer las tareas de inspección, con el objetivo de reducir riesgos y evitar tragedias evitables.
Fumar y vapear: otro factor de riesgo
A la problemática de las bengalas se suma el consumo de cigarros y vapeadores dentro de los establecimientos, una práctica que, aunque ya es ilegal, continúa ocurriendo ante la falta de capacidad de verificación de las autoridades federales y locales.
Rivera recordó que la COFEPRIS cuenta con apenas 60 verificadores a nivel nacional, lo que resulta insuficiente para supervisar miles de establecimientos.
“La gente encuentra la manera de fumar, sobre todo en la madrugada. Eso, combinado con pirotecnia, incrementa todavía más el riesgo”.
— Ismael Rivera
Un llamado a legislar antes de la tragedia
Tanto empresarios como legisladores coincidieron en que el momento de actuar es ahora, cuando aún no se ha registrado una tragedia en la capital; Rivera insistió en que se requiere un programa integral de regulación de la vida nocturna, que incluya reglas claras, verificaciones transparentes y sanciones ejemplares, en lugar de operativos reactivos tras una emergencia.
“Siempre esperan a que haya muertos para entonces hacer cacerías de brujas. Lo responsable es regular antes”.
— Ismael Rivera
Por su parte, Olivia Garza hizo un llamado a priorizar la seguridad por encima del espectáculo y a legislar con base en las experiencias internacionales.
“Estos incendios son evitables. Desde el Congreso de la Ciudad de México tenemos la responsabilidad de actuar a tiempo y garantizar que la diversión nunca esté por encima de la vida”, concluyó.
