Tras la reunión en Palacio Nacional entre la presidenta Claudia Sheinbaum y los coordinadores parlamentarios de Morena, PVEM y PT, el diputado Ricardo Monreal, coordinador del Grupo Parlamentario de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, confirmó que el encuentro concluyó sin acuerdos concretos, pero adelantó que la mandataria presentará personalmente la propuesta este miércoles y enviará la iniciativa al Congreso el próximo lunes.

Sin acuerdos, pero con ruta definida
Monreal explicó que la comisión presidencial encargada de elaborar la reforma ya concluyó sus trabajos y que el documento será presentado por la presidenta “como suyo en los temas más relevantes”.
Aunque no se alcanzaron consensos formales durante el encuentro, la redacción final se cerrará el fin de semana para permitir un periodo de “reflexión” entre los aliados legislativos.
“Y la redacción de la iniciativa concluirá el fin de semana, todavía para dar tiempo a una reflexión mayor de los aliados. La iniciativa formal ya redactada estaría prevista para presentarse hacia el lunes”, declaró Monreal al salir de Palacio Nacional.
Disciplina en la coalición
Por su parte, el senador Ignacio Mier minimizó cualquier lectura de fractura interna.
—¿Cómo salen, fracturados?— se le preguntó al término del encuentro.
“No, unidos”, respondió brevemente.
Los integrantes de los partidos aliados se retiraron sin emitir mayores declaraciones, lo que refuerza la señal de disciplina política en un momento clave para la coalición oficialista.

Reforma electoral: eje político de 2026
El envío de la iniciativa ocurre en un contexto donde la reforma electoral se perfila como uno de los ejes centrales del debate legislativo del año.
Aunque aún no se conocen públicamente los puntos específicos del proyecto —que, según Monreal, podrían ser 10 o 12 ejes—, el hecho de que la presidenta asuma la presentación directa marca un movimiento estratégico: concentrar la narrativa y evitar filtraciones o divergencias públicas antes de su formalización.
Más que la ausencia de acuerdos, el mensaje político parece orientado a mostrar cohesión interna y liderazgo presidencial en un tema de alta sensibilidad institucional.
Lo que está en juego
Las reformas electorales suelen tener implicaciones estructurales en el sistema político, por lo que el proceso legislativo anticipa un debate intenso entre oficialismo y oposición.
La decisión de presentar la iniciativa como propuesta presidencial consolida la responsabilidad política del proyecto en el Ejecutivo y acelera su ruta parlamentaria.
La discusión comenzará formalmente la próxima semana, pero el movimiento estratégico ya quedó claro: el control del tiempo y de la narrativa estará en Palacio Nacional.
