La llegada de la Generación Z al mercado laboral está obligando a las empresas a replantear su propuesta de valor. Para este grupo de trabajadores, el empleo ya no se evalúa únicamente por el salario o las prestaciones tradicionales, sino por la experiencia completa que ofrece la empresa, donde el transporte laboral se ha convertido en un factor decisivo.
Actualmente, la Gen Z representa cerca del 5% de la fuerza laboral global, pero se espera que para 2030 alcance el 30%, de acuerdo con estimaciones de Manpower Group. Este crecimiento anticipa un cambio estructural en la forma en que las organizaciones deberán diseñar sus beneficios laborales.

Transporte laboral ya no es un beneficio opcional
Para esta generación, el traslado al trabajo forma parte de la jornada laboral y puede influir directamente en la decisión de aceptar, permanecer o renunciar a un empleo.
“La Generación Z no separa el trayecto de la jornada laboral. La movilidad corporativa impacta su productividad, su balance personal y su percepción sobre la empresa”, explica Rodrigo Martínez, CEO de Kolors, empresa tecnológica especializada en movilidad.
De acuerdo con el directivo, las compañías que no integren esquemas eficientes de transporte corren el riesgo de perder talento en un mercado laboral cada vez más competitivo.

Tecnología y movilidad corporativa
Las expectativas de la Gen Z también están impulsando la adopción de tecnología en el transporte de personal, con herramientas que permitan optimizar la experiencia de traslado.
Entre las principales demandas destacan:
- Información en tiempo real, como ubicación de unidades y tiempos estimados de llegada
- Flexibilidad de horarios y puntos de abordaje, adaptados a esquemas híbridos o turnos variables
- Seguridad y eficiencia en el traslado, para garantizar puntualidad y comodidad
Estas condiciones están llevando a empresas tecnológicas a desarrollar plataformas que optimizan rutas y flotas mediante análisis de datos, con el objetivo de mejorar la movilidad corporativa.
Apps de transporte no resuelven el problema
Aunque aplicaciones como Uber o DiDi ofrecen soluciones de movilidad, muchos trabajadores de la Generación Z consideran que no deberían asumir el costo de sus traslados laborales.
Para las empresas, por otro lado, asignar vehículos individuales a cada empleado tampoco resulta viable. Por ello, el reto consiste en desarrollar modelos de transporte corporativo eficientes y escalables.

Un cambio en la cultura laboral
Expertos señalan que la movilidad laboral se está transformando en un diferenciador estratégico para las empresas que buscan atraer y retener talento joven.
“La Generación Z no está pidiendo permiso para cambiar las reglas. Ya lo está haciendo”, concluye Martínez.
Ante este escenario, las organizaciones que logren integrar tecnología, eficiencia operativa y bienestar laboral en sus esquemas de transporte podrían tener ventaja en un mercado laboral donde el talento se mueve cada vez con mayor rapidez.
