Las recientes manifestaciones de taxistas en las terminales 1 y 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) pusieron sobre la mesa las condiciones laborales y económicas que enfrentan quienes trabajan en el servicio de transporte concesionado dentro de la terminal aérea.
Conductores señalaron que las reglas actuales de operación los colocan en desventaja frente a los servicios de transporte por aplicación, lo que impacta directamente en sus ingresos y en la estabilidad de sus familias.
Ante esta situación, diputados del Congreso CDMX expresaron su respaldo a los trabajadores del sector y pidió revisar las normas que regulan el servicio de transporte dentro del aeropuerto.

Viajes vacíos y menor ingreso para conductores
De acuerdo con el diputado Jesús Sesma, los taxis concesionados del aeropuerto operan bajo lineamientos específicos debido a que el AICM es un espacio federal. Sin embargo, esas mismas reglas limitan sus posibilidades de trabajo.
En muchos casos, los conductores pueden trasladar pasajeros que salen de la terminal aérea, pero no tienen permitido recoger usuarios para el viaje de regreso, lo que los obliga a regresar sin pasaje.
Esta situación, explicó, genera viajes vacíos, reduce las ganancias diarias y afecta la economía de quienes dependen del servicio de transporte en el aeropuerto para sostener a sus familias.

Un problema que afecta a trabajadores del transporte
Las inconformidades acumuladas en el sector derivaron en las movilizaciones registradas en los últimos días en las inmediaciones del aeropuerto capitalino.
Y es que la principal demanda de los conductores es contar con condiciones más equitativas frente a otros esquemas de movilidad, particularmente frente a los servicios digitales que también operan en la zona.
Llaman a diálogo con autoridades federales
El Congreso CDMX hizo un llamado a las autoridades federales y a las instancias responsables del aeropuerto para abrir espacios de diálogo con los trabajadores del sector y revisar el marco de operación del transporte en la terminal aérea.
El objetivo no es frenar la innovación tecnológica ni impedir el funcionamiento de plataformas digitales, sino garantizar que todos los modelos de transporte operen bajo condiciones justas.
Advirtió que, si no se atiende el problema de fondo, el conflicto podría escalar o replicarse en otras terminales aéreas del país, afectando tanto a los trabajadores como a los usuarios.
Finalmente, subrayó que escuchar a quienes laboran diariamente en el sector del transporte también es clave para construir soluciones que fortalezcan la movilidad y la actividad económica en la capital.
