Un derrame de diésel registrado en el muelle de la refinería Deer Park, en Texas, encendió las alertas en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex), que activó protocolos de emergencia para contener el incidente ocurrido el 13 de abril de 2026.
De acuerdo con un comunicado oficial de la empresa, el evento fue provocado por la interacción entre dos embarcaciones privadas: una que era abastecida de combustible y otra que había concluido su carga y se dirigía a la salida del canal de navegación.
Activan protocolos y aíslan zona del derrame
Tras el incidente, la refinería activó de inmediato sus mecanismos de respuesta, incluyendo la emisión de una alerta nivel 3 a través del Sistema de Respuesta a Emergencias y Concientización Comunitaria (CAER), lo que indica que la fuga fue controlada en su punto de origen.
Pemex detalló que la zona afectada fue aislada y que las labores de limpieza y reparación se extenderían aproximadamente durante dos días.
Un vocero de la empresa, citado por la cadena local ABC13 Houston, informó que personal especializado y contratistas externos trabajaban en la contención y remediación del área, mientras se realizaban monitoreos constantes.

Sin impacto en navegación ni comunidad, aseguran autoridades
La empresa aseguró que el incidente no afectó el tránsito marítimo en el canal de navegación de Houston, uno de los corredores logísticos más relevantes en Estados Unidos.
En la misma línea, la Guardia Costera estadounidense confirmó que no prevé cierres en el canal, lo que descarta, hasta el momento, afectaciones a la operación portuaria.
Asimismo, Pemex indicó que no se han detectado impactos en la comunidad circundante, aunque las evaluaciones continúan como parte del protocolo.
Deer Park y el contexto reciente de incidentes
El derrame se suma a otros eventos recientes relacionados con infraestructura energética vinculada a Pemex, tanto en el Golfo de México como en la refinería de Dos Bocas.
La refinería Deer Park, ubicada en Texas, fue adquirida en 2021 por el Gobierno de México mediante una operación valuada en 600 millones de dólares, durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Más recientemente, el 13 de marzo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló que la instalación se encontraba en mantenimiento y rechazó versiones que apuntaban a un deterioro mayor de la planta.
Aunque Pemex sostiene que el derrame fue contenido sin consecuencias mayores, el incidente ocurre en un momento clave para la operación internacional de la empresa, en medio de revisiones sobre el estado de sus instalaciones estratégicas.
