Economía

¿Quieres un crédito sin estrés? Revisa esto o pagas doble

Pides crédito para ayudarte, pero eliges mal y te ahorca; la deuda se vuelve presión constante que te persigue cada mes.

Si no revisas CAT, plazo y monto, terminas pagando mucho más; tus deudas no deben rebasar 30% de ingresos disponibles.
Si no revisas CAT, plazo y monto, terminas pagando mucho más; tus deudas no deben rebasar 30% de ingresos disponibles. (IA: Gemini)

¡Cuidado! El crédito te puede sacar de un apuro o meterte en uno peor. Todo depende de cómo lo elijas. Si no revisas costos, condiciones y montos, terminas pagando de más y caes sin darte cuenta.

El director de Educación Financiera Banamex, Juan Luis Ordaz, alertó que fijarte solo en la mensualidad es un error. El verdadero golpe está en el CAT (Costo Anual Total), en el plazo y en todo lo que no ves a primera vista. Ahí es donde el crédito se encarece.

Aquí no hay margen para improvisar. Si no defines cuánto necesitas, cuánto puedes pagar y para qué lo vas a usar, la deuda deja de ser solución y se convierte en problema. Revisar antes de firmar no es opción: es la única forma de no pagar de más o hasta doble.

Créditos sin estrés financiero

Juan Luis Ordaz explicó que pedir un crédito personal suena fácil… hasta que empiezas a ver tasas, plazos, intereses y letras chiquitas que nadie te explicó antes. Y de repente, lo que parecía una buena idea puede convertirse en una fuente de estrés financiero.


“La realidad es que un crédito personal puede ser una gran herramienta si sabes cómo usarlo. A diferencia de otros créditos este lo puedes ocupar para solventar una emergencia, cubrir gastos médicos, o cualquier otro propósito para el cual se necesite capital”, dijo.

Sin embargo –apuntó– antes de tomar una decisión, hay algo clave que debes tener claro: el crédito no es dinero extra, es un compromiso que vas a tener que pagar sí o sí en algún momento.

10 tips básicos para contratar un crédito

Por eso, más allá de fijarte en la mensualidad, el director de Educación Financiera Banamexte comparte los siguientes consejos para elegir un crédito sin poner en riesgo tus finanzas y evitar los daños del estrés financiero:

  1. Compara el Costo Anual Total (CAT) y no solo la tasa de interés, este indicador refleja el costo total del crédito. Dos créditos con la misma tasa pueden tener costos muy distintos si incluyen comisiones, seguros y otros conceptos.
  2. Evalúa el costo total a pagar, revisa cuánto terminarás pagando al final del plazo. A veces una mensualidad “cómoda” implica pagar mucho más dinero.
  3. Analiza el plazo, elige un plazo que equilibre pagos y un costo total razonable. Evita extenderlo solo para “respirar” en el corto plazo.
  4. Revisa condiciones y penalizaciones, verifica si hay cargos por pagos anticipados, atrasos o reestructuras.
  5. Considera varias opciones, desde Fintechs, bancos y otras instituciones financieras, estar al tanto de todas las opciones y sus condiciones te da más poder de decisión.
  6. Pide solo lo que necesitas, es común que tengas una línea de crédito preaprobada más alta de lo que realmente necesitas, analiza muy bien el monto que vas a solicitar, excederte en este puede llevarte a incurrir en otros gastos no planeados.
  7. Calcula tu monto máximo de endeudamiento, una referencia común es que el total de tus pagos de deuda no supere 30% de tus ingresos disponibles, aunque este porcentaje puede variar según tu situación financiera.
  8. No uses un crédito personal para gastos recurrentes, como comida o servicios; debe ser para necesidades puntuales.
  9. Desconfía de créditos “sin revisar historial” o con promesas poco claras: suelen ser más costosos.
  10. Ten un plan de pago claro antes de contratar, no después. Evita adquirir un crédito de forma impulsiva, sobre todo si no lo necesitas para algo concreto.

Puntos para considerar

La dirección de Educación Financiera Banamex destacó que en México hay varias opciones de crédito, y una de las más comunes es el crédito de nómina.

  • Este crédito suele ser más fácil de manejar y en muchos casos, más barato, pero también tiene sus condiciones: necesitas un empleow formal y que tu nómina esté ligada a la institución que te lo ofrece.
  • Antes de decidir, vale la pena pensar en qué tan estable es tu situación laboral y leer bien las condiciones.
  • Al final del día, un crédito puede ser un gran aliado o en un dolor de cabeza si no lo usas bien. La diferencia está en cómo lo eliges y cómo lo manejas.

“Y lo más importante: la educación financiera no se trata de nunca endeudarte, sino de hacerlo con información y con intención. Cada decisión que tomas hoy impacta tu tranquilidad el día de mañana”, concluyó.

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