Una escena perturbadora encendió las alarmas en el sur de la Ciudad de México. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) acudieron a un domicilio en el Pueblo de San Miguel Topilejo, en la alcaldía Tlalpan, tras una denuncia ciudadana por un intenso olor fétido que salía del inmueble.
Al llegar al predio, ubicado en la calle Piedra Larga y esquina con Ayocatitla, los policías encontraron la puerta abierta, lo que aumentó la sospecha de que algo grave ocurría en el interior. Dentro del lugar, confirmaron el origen del hedor y descubrieron a un perro encerrado en una jaula metálica, en condiciones alarmantes.

Ante la gravedad de la situación, solicitaron de inmediato el apoyo de la Brigada de Vigilancia Animal (BVA), mientras resguardaban la zona y notificaban a las autoridades ministeriales.
Lo que encontraron después fue aún más inquietante: durante la inspección del terreno, los oficiales localizaron varias jaulas metálicas adicionales, ocho bolsas de plástico y restos óseos que corresponderían a por lo menos cinco perros, lo que apunta a un posible caso de maltrato extremo y muerte sistemática de animales.

El can rescatado, una hembra adulta de talla mediana, fue trasladado a las instalaciones de la BVA en Xochimilco, donde médicos veterinarios confirmaron que presenta un cuadro severo de desnutrición y deshidratación, lo que refleja el abandono prolongado al que fue sometido.
Al sitio también acudieron especialistas de la Fiscalía de Investigación de Delitos Ambientales y en Materia de Protección Urbana y de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), quienes aseguraron el inmueble, iniciaron los peritajes correspondientes y abrieron una carpeta de investigación para esclarecer los hechos.
Este caso ha generado indignación entre vecinos y usuarios en redes sociales, quienes exigen castigo ejemplar contra los responsables de este presunto acto de crueldad animal que ha sacudido a la capital.
