Un nuevo video del ataque ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacán ha salido a la luz y revela, con mayor claridad, los momentos previos a la agresión registrada en la Pirámide de la Luna.
Las imágenes, que ya circulan en redes sociales, documentan paso a paso el comportamiento del presunto atacante, identificado como Julio César Jasso Ramírez, antes de abrir fuego en uno de los sitios turísticos más visitados del país.
Así se movía el agresor antes del ataque
De acuerdo con el análisis de la secuencia, el sujeto aparece en los niveles altos de la pirámide vistiendo una camisa a cuadros de manga larga, pantalón negro y una mochila oscura.
En un primer momento, camina con aparente tranquilidad entre decenas de visitantes, quienes recorren el sitio con normalidad. Turistas con sombreros, mochilas y cámaras rodean la escena sin percibir el riesgo.
El video muestra cómo el individuo se integra al flujo de personas sin levantar sospechas, desplazándose lentamente por la estructura.
El momento clave: cuando se aparta y actúa
Conforme avanzan las imágenes, se observa un cambio en su comportamiento. El sujeto comienza a separarse del grupo principal y se dirige hacia una zona menos concurrida de la plataforma.
Es en ese punto cuando, según se aprecia en el material, manipula su mochila y adopta una postura distinta, más tensa y enfocada.
En la parte final de la secuencia, aparece agachado sobre la superficie de la pirámide, ya sin portar la mochila de forma habitual, lo que coincide con el momento en que habría extraído el arma para iniciar el ataque.
El video también evidencia el contraste entre la rutina turística y la violencia que estaba por desatarse. Al fondo se distingue la Calzada de los Muertos y la silueta de la Pirámide del Sol, mientras visitantes continúan su recorrido ajenos a lo que ocurriría minutos después.
Investigación sigue en curso
Hasta el momento, las autoridades no han dado por concluida la investigación del caso, considerado atípico por la forma en que se desarrolló.
El nuevo video podría convertirse en una pieza clave para reconstruir con precisión la cronología del ataque, así como para entender el comportamiento del agresor previo a los hechos.
Mientras tanto, el caso continúa generando preocupación por la seguridad en espacios turísticos de alta afluencia en México.
