La tradición milenaria de las chinampas podría recibir un merecido reconocimiento en la Ciudad de México. La diputada Rebeca Peralta presentó una iniciativa para declarar el 30 de noviembre como el Día de la Chinampera y el Chinampero, con el objetivo de visibilizar y valorar uno de los sistemas agrícolas más antiguos y emblemáticos de la capital.
Un homenaje a las raíces de Xochimilco y Tláhuac
Desde el Congreso de la Ciudad de México, la legisladora destacó que las y los productores de las zonas chinamperas de Xochimilco y Tláhuac han sido reconocidos en el discurso, pero no en acciones concretas.
“Han sido escuchados muchas veces, pero pocas veces atendidos. Hoy venimos a romper con esa historia de omisión”.
— Rebeca Peralta
Las chinampas, además de ser una técnica agrícola heredada desde tiempos prehispánicos, representan una forma de vida que promueve la convivencia respetuosa con la naturaleza y la producción sostenible de alimentos.
Tradición viva en riesgo
La diputada advirtió que este patrimonio enfrenta múltiples desafíos: contaminación del agua, pérdida de suelo fértil, falta de nuevas generaciones interesadas en continuar la labor y, sobre todo, invisibilidad.
“Lo que no se nombra, no existe. Y hoy las y los chinamperos enfrentan justamente eso: el riesgo de desaparecer no por falta de valor, sino por falta de reconocimiento”, subrayó.
¿Por qué el 30 de noviembre?
La fecha propuesta coincide con el cierre de los ciclos productivos tradicionales en la zona chinampera, lo que simboliza el resultado de todo un año de trabajo, esfuerzo y dedicación.
“Reconocer es el primer paso para proteger. Nombrar es el primer paso para que no desaparezcan”, concluyó.
