La escena parece salida de televisión, pero ocurrió en la vida real, la Universidad Estatal de Michigan activó protocolos de seguridad luego de que policías encontraran a un hombre dentro de Wells Hall con sustancias que, combinadas, podrían emplearse para fabricar metanfetamina, reportó Metro World News.
El caso llamó la atención por el riesgo químico, así como por el momento, pues el campus se encuentra en plena semana de exámenes finales, lo que obligó a reubicar evaluaciones y cerrar el edificio más grande de la institución.
¿Qué encontraron en el edificio?
La policía del campus acudió la noche del domingo tras un reporte de allanamiento; al ingresar, localizaron a un hombre de 31 años con varias bolsas que contenían líquidos.
Entre las sustancias identificadas se encuentran ácido clorhídrico, metanol, alcohol isopropílico, acetona y butano.
Aunque varios de estos productos pueden encontrarse en el uso cotidiano, su combinación puede generar reacciones peligrosas.
El jefe de la policía universitaria, Mike Yankowski, explicó que el riesgo no está en los productos por separado, sino en la forma en que podrían utilizarse.
¿Laboratorio tipo Breaking Bad?
La comparación con Breaking Bad es inevitable, pero las autoridades aclararon que no se ha confirmado la existencia de un laboratorio activo dentro del edificio, lo que sí se detectó fue daño en el inmueble, incluyendo afectaciones en pisos, puertas y alfombras, que deberán limpiarse o incluso reemplazarse.
Hasta ahora tampoco se ha señalado que el detenido tenga algún vínculo con actividades previas relacionadas con drogas dentro del campus.
Detención y sus efectos
El hombre fue acusado de destrucción maliciosa de propiedad y posesión de sustancias con fines de operar un laboratorio de metanfetamina.
Un juez ordenó su ingreso a prisión con una fianza de 500 mil dólares, mientras continúan las investigaciones para determinar el alcance del caso.
Las autoridades no han confirmado si se trata de un estudiante, al citar leyes de privacidad.
Por ahora Wells Hall permanece cerrado mientras se realizan trabajos de limpieza y evaluación de riesgos.
Esto obligó a la universidad a mover algunos exámenes finales a otras sedes, generando ajustes de último momento para miles de estudiantes.
El cierre ocurre justo antes de las ceremonias de graduación, lo que incrementa la tensión en el campus.
¿Celebridad o villano?
En redes sociales, el caso no tardó en compararse con Breaking Bad; comentarios sobre un supuesto “Heisenberg universitario” circularon entre estudiantes y usuarios, mezclando humor con preocupación.
Más allá de las bromas, el incidente deja claro que el manejo indebido de químicos peligrosos puede representar un riesgo real, incluso en espacios académicos.
Las investigaciones continúan para determinar si existía una intención concreta de fabricar drogas o si se trataba de otro tipo de actividad.
Mientras tanto, la universidad mantiene el edificio cerrado y refuerza las medidas de seguridad para evitar situaciones similares en el futuro.
El episodio, aunque sin pruebas de un laboratorio en funcionamiento, ya quedó marcado como uno de los incidentes más inusuales en el campus en los últimos años.
