En medio de la polémica por las acusaciones de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el Gobierno de México aclaró este lunes que no existe, por ahora, una base legal para su detención en territorio nacional.
Durante la conferencia matutina de este 4 de mayo, encabezada por Claudia Sheinbaum, se explicó el estado real del proceso y se pidió evitar conclusiones anticipadas.
¿Qué se dijo hoy en La Mañanera?
La consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, detalló que Estados Unidos no ha presentado una solicitud formal de extradición, sino únicamente una solicitud de detención provisional con fines de extradición, petición distinta y más limitada.
Explicó que este tipo de solicitud solo procede en casos de “urgencia”, es decir, cuando existe riesgo de fuga o de obstrucción del proceso. Sin embargo, subrayó que no se aportaron pruebas suficientes para acreditar esa urgencia, por lo que la petición “no se encuentra debidamente fundamentada”.
“La Fiscalía determinó que no existe, al momento, ningún elemento o prueba que acredite la urgencia”, señaló. Por ello, México solicitó a EE. UU. información adicional antes de turnar el caso a un juez. Alcalde también enfatizó que la Fiscalía General de la República no ha prejuzgado sobre la culpabilidad del funcionario ni sobre la procedencia de una detención.
Acusaciones y situación actual de Rocha Moya
Las aclaraciones ocurren tras las acusaciones del Departamento de Justicia de EE.UU., que vinculan a Rocha Moya con presuntos delitos de narcotráfico y colaboración con el crimen organizado. El mandatario estatal ha rechazado los señalamientos y los ha calificado como falsos.
Hasta ahora, el caso se mantiene en una fase preliminar: México no ha recibido una solicitud formal de extradición, y cualquier avance dependerá de que Estados Unidos entregue pruebas suficientes conforme al tratado bilateral. Mientras tanto, el proceso sigue bajo revisión de las autoridades mexicanas.
