A pesar de la experiencia histórica de México frente a sismos devastadores, la participación en simulacros de protección civil continúa enfrentando resistencia social.
Así lo advirtió Norberto Sánchez Garduño, responsable de Protección Civil de la Universidad Iberoamericana, quien señaló que estos ejercicios aún no forman parte de una cultura preventiva generalizada.
“Todavía hay cierta resistencia en la participación de los simulacros”, reconoció el especialista.

Sismo reciente reaviva urgencia de prevención
Las declaraciones del experto ocurrieron momentos antes del sismo de magnitud preliminar 6 registrado este 4 de mayo de 2026, que sacudió el centro y sur del país.
El movimiento telúrico volvió a evidenciar que el riesgo sísmico en México es constante, no hipotético, y que la preparación puede marcar la diferencia en una emergencia real.
Simulacros pueden salvar vidas
De acuerdo con Sánchez Garduño, los simulacros no son una formalidad, sino una herramienta clave para evaluar protocolos de actuación ante desastres.
“Son ejercicios simulados donde ponemos a prueba nuestras capacidades (…) para identificar fallas, fortalezas y mejorar”, explicó.
El especialista enfatizó que estos ejercicios permiten reaccionar con mayor eficacia ante un evento real, lo que puede traducirse directamente en la reducción de víctimas.

El factor emocional frena la participación
Uno de los principales obstáculos es el impacto psicológico que estos ejercicios pueden generar, especialmente en personas que vivieron tragedias como los sismos de 1985 y 2017.
El sonido de la alerta sísmica puede detonar estrés o ansiedad, incluso cuando se trata de un simulacro, lo que influye en la negativa a participar.
Preparación y cultura, el reto pendiente
El especialista subrayó que la solución pasa por fortalecer la información y la preparación emocional de la población.
Una comunidad informada, explicó, responde mejor ante emergencias y logra recuperarse con menos secuelas.
En este contexto, el Primer Simulacro Nacional 2026 se realizará el próximo 6 de mayo a las 11:00 horas en todo el país.
Las autoridades y especialistas hacen un llamado a la ciudadanía para participar activamente, con el objetivo de fortalecer la cultura de prevención y mejorar la capacidad de respuesta ante desastres.

Un país sísmico, un reto permanente
El reciente sismo vuelve a colocar en el centro del debate una realidad persistente: en México, la prevención no puede ser opcional.
A pesar de la memoria colectiva de eventos como 1985 y 2017, el desafío actual es transformar esa experiencia en acciones concretas y constantes.
