En la Ciudad de México, miles de perros y gatos podrían estar en riesgo debido a la falta de regulación clara para pensiones, guarderías y estéticas de mascotas, advirtió el coordinador del PVEM en el Congreso capitalino, Manuel Talayero, quien presentó una iniciativa para ordenar este sector y evitar casos de maltrato, malas condiciones sanitarias e incluso muertes de animales.
El legislador señaló que actualmente estos establecimientos operan bajo reglas ambiguas, trámites complicados y criterios contradictorios de las autoridades, situación que fomenta la informalidad y dificulta las inspecciones.
“Hoy los animales ya no son objetos, son parte de nuestras familias. Pero la ley va atrasada y eso está generando problemas reales”.
— Manuel Talayero
De acuerdo con la propuesta, las guarderías, pensiones y hoteles para mascotas serían reconocidos formalmente como giros de bajo impacto dentro de la Ley de Establecimientos Mercantiles de la CDMX, con el objetivo de facilitar su regulación y supervisión.
Falta de regulación pone en riesgo a mascotas en CDMX
Actualmente, la ausencia de reglas claras provoca que muchos establecimientos operen sin controles adecuados de higiene, seguridad y bienestar animal, aumentando el riesgo de enfermedades, negligencia y posibles actos de maltrato.
Además, el vacío legal complica que las autoridades puedan verificar las condiciones en las que permanecen perros y gatos mientras sus dueños trabajan, viajan o requieren servicios de cuidado temporal.
Explicó que aunque el Poder Judicial ya ha reconocido el concepto de “familias multiespecie”, donde las mascotas son consideradas integrantes del núcleo familiar, este criterio aún no está plenamente incorporado en la legislación capitalina.
“La falta de regulación no solo afecta a los negocios, afecta directamente a los animales y a las familias que confían en estos espacios”.
— Manuel Talayero
Buscan dar certeza a familias y negocios de mascotas
La iniciativa también pretende brindar certeza jurídica a quienes ofrecen estos servicios y combatir la informalidad que actualmente prevalece en parte del sector.
Con la regulación, las autoridades podrían establecer lineamientos más claros sobre capacidad, medidas sanitarias, protocolos de emergencia, trato digno y supervisión permanente para proteger a los animales de compañía.
En la CDMX, el número de hogares con perros y gatos ha aumentado considerablemente en los últimos años, mientras que la demanda de pensiones y guarderías para mascotas también crece de forma acelerada.
