Conseguir trabajo está duro, pero aguantar uno donde el ambiente pesa, el sueldo no alcanza y crecer parece imposible, está peor. Por eso ya no solo importa estudiar en una universidad reconocida: ahora también importa cuáles sí tratan bien a su gente.
Y la que se llevó el primer lugar fue la UNAM. La Universidad Nacional Autónoma de México encabezó el ranking Best WorkPlaces 2026 de Computrabajo como la mejor institución educativa para trabajar en el país.
La evaluación no salió de un escritorio ni de un discurso institucional. Más de 353 mil colaboradores, excolaboradores y candidatos calificaron a más de 43 mil empresas entre enero y diciembre de 2025, tomando en cuenta ambiente laboral, liderazgo, salario, prestaciones y oportunidades reales de crecimiento profesional.
¿Qué universidades sí convencen a sus empleados?
Computrabajo explicó que el reconocimiento busca destacar a las organizaciones que sí están construyendo espacios laborales atractivos para retener talento docente y administrativo, en un momento donde los trabajadores ya no solo buscan sueldo, sino estabilidad, crecimiento y mejores condiciones laborales.
El sitio especializado en empleo destacó que las cinco instituciones educativas mejor calificadas fueron:
- UNAM
- Tecnológico de Monterrey
- UNITEC
- UVM
- UTEL
La plataforma señaló que los trabajadores evaluaron factores clave como liderazgo, ambiente de trabajo, prestaciones y oportunidades de carrera, elementos que hoy pesan cada vez más para quedarse o renunciar a una empresa.
Empresas que también destacaron
Dentro de los ganadores del Best WorkPlaces 2026 también aparecieron empresas como Grupo Xcaret, Cemex, Bimbo, Adient, Manpower, Starbucks, DHL, Coppel y Telvista.
“Queremos reconocer las mejores prácticas de las empresas en su compromiso de garantizar una buena experiencia en el trabajo. Este reconocimiento les permite no solo atraer nuevo talento sino asegurar la satisfacción y permanencia del actual”, explicó Alejandra Martínez, responsable de Estudios de Mercado Laboral de Computrabajo.
El ranking dejó claro que las empresas y universidades ya no solo compiten por clientes o alumnos; ahora también pelean por trabajadores que exigen mejores ambientes laborales, crecimiento profesional y condiciones que sí valgan la pena.
