Las autoridades de Puebla reportaron la detención de Juan Manuel “N”, alias “El Pony”, identificado como el principal sospechoso de la masacre ocurrida en el municipio de Tehuitzingo, donde 10 integrantes de una familia y trabajadores de un rancho fueron asesinados.
De acuerdo con la información de la Fiscalía General del Estado (FGE), el detenido fue capturado durante un operativo realizado en calles de la región Mixteca poblana mientras circulaba en una motocicleta.
Durante la revisión, agentes le encontraron diversas dosis de droga sintética conocida como “cristal”, por lo que inicialmente fue puesto a disposición del Ministerio Público por narcomenudeo, mientras se ejecuta formalmente la orden de aprehensión por multihomicidio calificado.
Fiscalía apunta a una venganza familiar como móvil
Las investigaciones oficiales señalan que el crimen habría derivado de un conflicto familiar. La fiscal Idamis Pastor Betancourt indicó que la principal línea de investigación apunta a una riña entre familiares.
Según las indagatorias, “El Pony”, de 20 años, era sobrino directo de Cecilio Torres Gervacio, propietario del rancho ubicado en la comunidad de Texcalapa, donde ocurrió la tragedia. Además, las autoridades señalaron que el joven presuntamente estaría vinculado a una célula delictiva local conocida como “Los Chetos”.
Versiones preliminares indican que el sospechoso había estado internado en un centro de rehabilitación y, tras escapar, habría acudido al rancho para atacar a sus propios familiares.
La Fiscalía también descartó, en una primera evaluación, que se tratara de un ataque relacionado con delincuencia organizada de alto impacto, luego del análisis balístico en el que fueron asegurados 18 casquillos percutidos calibres .22 y 9 milímetros.
Entre las víctimas había tres menores de edad y una bebé
El saldo oficial confirmó la muerte de 10 personas: seis integrantes de la familia y cuatro trabajadores del rancho.
Entre las víctimas se encuentran Cecilio Torres, de 55 años; su esposa Marcela; sus hijos Gabriela, Kevin, Roberto y José María, además de Carolina, una bebé de apenas un mes y 20 días de nacida.
El informe pericial reveló que la menor no murió por impactos de bala directos, sino por asfixia por sofocación, luego de que su madre intentara protegerla cubriéndola con su cuerpo durante el ataque armado.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer completamente los hechos y determinar si hubo más personas involucradas en la masacre ocurrida en el municipio poblano de Tehuitzingo.
