El arco del triunfo de Trump logró un avance sustancial en Washington, la Comisión de Bellas Artes de Estados Unidos aprobó el diseño del monumento que el presidente Donald Trump quiere construir en una de las entradas simbólicas a la capital estadounidense, reportó este jueves Metro World News.
La votación no significa que la obra empiece de inmediato, la comisión revisa el diseño arquitectónico, pero no decide por sí sola la construcción ni el financiamiento del proyecto.
Aun así, el aval coloca al llamado Arc de Trump más cerca de convertirse en una de las obras más visibles y polémicas de la nueva huella presidencial en Washington.
De acuerdo con la prensa internacional, el proyecto todavía debe pasar por otros filtros, incluida la revisión de la Comisión Nacional de Planificación de la Capital, una agencia federal que analiza construcciones en terrenos federales y que tiene el tema en su agenda de junio.
Trump celebró la votación y dijo a reporteros que le parecía “fantástica”, al defender que Washington debería tener un arco monumental como otras grandes capitales del mundo.
Cómo será el arco del triunfo
El diseño aprobado contempla un monumento de 76 metros de altura, equivalentes a 250 pies, construido con exterior de granito.
La estructura estaría coronada por una figura similar a la Estatua de la Libertad, sosteniendo una antorcha, y flanqueada por dos águilas doradas.
En la parte superior de cada lado del arco aparecerían inscripciones en letras doradas: “One Nation Under God” y “Liberty and Justice for All”.
El proyecto también incluye un mirador público en la parte superior, con vistas de 360 grados de la región.
El diseño cambió respecto a una versión previa, se eliminaron cuatro leones que estaban planeados como guardianes en la base, así como una plataforma elevada.
También se modificó la idea original de un túnel subterráneo para peatones y se incorporaron cruces peatonales.
Dónde estaría ubicado
El monumento se proyecta cerca de una entrada clave a Washington, en la zona vinculada al Memorial Bridge, el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington.
Esa ubicación explica buena parte de la polémica,ya que grupos de preservación, veteranos e historiadores advierten que el arco podría alterar una de las líneas visuales más simbólicas de la capital: la vista entre el Monumento a Lincoln y Arlington House, dentro del Cementerio Nacional de Arlington.
Los críticos sostienen que esa línea fue diseñada para representar la reunificación nacional tras la Guerra Civil, por lo que cualquier construcción monumental en ese eje debe revisarse con especial cuidado.
Trump, en cambio, afirma que puede levantar el proyecto en terrenos federales sin autorización del Congreso, postura que ya es cuestionada por organizaciones civiles y demandantes en tribunales.
Cuánto costará el arco
El costo total del arco del triunfo de Trump todavía no ha sido publicado de forma definitiva.
Associated Press reporta que la estimación de costos está en proceso y que se espera una combinación de dinero de contribuyentes y financiamiento privado, según un funcionario de la Casa Blanca que habló bajo condición de anonimato.
En tanto, documentos presupuestales de la National Endowment for the Humanities reservan recursos para el proyecto.
Reportes de CBS News y WTOP señalaron que el plan de gasto del organismo contempla 15 millones de dólares relacionados con el arco: dos millones en fondos de iniciativa especial y 13 millones en fondos de contrapartida.
Ese dato no equivale necesariamente al costo final del monumento, pero sí confirma que el proyecto puede incluir dinero público, además de posibles donaciones privadas.
Trump había dicho previamente que el arco podría pagarse con donaciones privadas sobrantes del proyecto del salón de baile de la Casa Blanca.
Sin embargo, hasta ahora no hay un desglose final de cuánto costará, qué parte será pública, qué parte será privada ni quiénes serían los donantes.
Polémica monumental
La primera crítica es el tamaño, con 76 metros, el arco sería más alto que el Monumento a Lincoln, que mide unos 30 metros, y alcanzaría casi la mitad de la altura del Monumento a Washington, de 169 metros.
La segunda crítica es el impacto visual. Organizaciones como el National Trust for Historic Preservation y la DC Preservation League se oponen al proyecto por considerar que interrumpe una vista histórica y altera el carácter monumental de la zona.
La tercera crítica es legal. Un grupo de veteranos y un historiador demandaron al gobierno de Trump para frenar la construcción, con el argumento de que el proyecto necesita autorización del Congreso y una revisión más amplia.
La cuarta crítica es política. El arco forma parte de una serie de proyectos con los que Trump busca transformar la imagen de Washington, incluidos un nuevo salón de baile en la Casa Blanca y cambios en el entorno del Monumento a Lincoln.
Quién aprobó el diseño
La Comisión de Bellas Artes de Estados Unidos fue la agencia que aprobó el diseño revisado del arco.
Pero lo que llama la atención es que todos sus comisionados fueron nombrados por Trump, un dato que alimentó las críticas de quienes consideran que el proyecto no está pasando por una revisión suficientemente independiente.
El presidente de la comisión, Rodney Mims Cook Jr., calificó el diseño como “hermoso” antes de la votación. En abril, varios integrantes habían pedido cambios al diseño original, y algunos fueron incorporados por la firma Harrison Design.
La aprobación, sin embargo, no resuelve los demás pendientes. La comisión solo tiene competencia sobre el diseño, no sobre los permisos de construcción, el calendario de obra o la fuente final del dinero.
Qué falta para que se construya
El proyecto aún debe superar varios pasos.
Primero, la Comisión Nacional de Planificación de la Capital debe revisar la propuesta, ya que se trata de una construcción en terrenos federales. Después, pueden venir más revisiones de preservación histórica, autorizaciones administrativas y resolución de litigios.
También falta saber si la administración buscará o no aprobación del Congreso, un punto en disputa entre Trump y organizaciones que se oponen al arco.
En paralelo, deben aclararse el costo final, el calendario de construcción, el origen del financiamiento y el impacto que tendría sobre tránsito, visitantes y seguridad en la zona.



