México ya dejó claro qué quiere sacar de la revisión del T-MEC: cero aranceles de Estados Unidos, menos obstáculos comerciales y reglas que permitan competir con Asia sin dispararse en el pie entre socios. El gobierno mexicano considera que mantener cuotas al acero, autos o productos agrícolas termina golpeando los costos, producción y exportaciones dentro de la propia región.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, fue directo al fijar la postura mexicana frente a Estados Unidos y Canadá: “No nos gustan los aranceles”. Dijo que mantener tarifas en sectores estratégicos como el automotriz o el acero “no tiene sentido” y calificó como “absurdo” seguir encareciendo operaciones que deberían fortalecer a Norteamérica frente al avance industrial asiático.
Además, el funcionario alertó que algunos castigos comerciales ya están pegando directamente a México. Puso como ejemplo la cuota compensatoria al aguacate, que terminó favoreciendo el crecimiento de exportaciones canadienses mientras productores mexicanos pierden terreno.
“No nos gustan los aranceles. Nosotros pensamos que no debe haber aranceles en la industria automotriz. Estás encareciendo la competencia con Asia. Lo que hemos dicho, el arancel al acero no tiene sentido. Es absurdo.
“La cuota compensatoria –que impuso Estados Unidos– al aguacate trajo consigo el crecimiento de las exportaciones de Canadá”.
— Marcelo Ebrard, secretario de Economía
Aranceles pegan directo al negocio
La presión mexicana no se limita a los autos o al acero. Marcelo Ebrard explicó que la visión del gobierno es evitar “dificultades de todo tipo” entre socios comerciales y construir una región más fuerte frente al crecimiento manufacturero y tecnológico proveniente de los países de Asia.
“Tenemos que ver el bosque, no nada más el árbol”, resumió el secretario al explicar que el objetivo es competir como bloque económico frente a países como Vietnam, Malasia, Indonesia, Filipinas o Tailandia, que cada vez ganan más espacio en cadenas globales de producción.
“¿Qué nos une Estados Unidos a México? Ya sabemos, bueno, pues la integración económica... ¿Pero qué más? Que queremos competir como bloque con la región de Asia, por no decir un país, porque es una región.
“Pienso Tailandia, Indonesia, Malasia, ahora Filipinas, Vietnam. Queremos competir en mejores condiciones y para eso tenemos que evitar que entre nosotros haya aranceles y dificultades de todo tipo. Es lo que estamos pidiendo. Esa es la visión nuestra: competir mejor”, dijo Marcelo Ebrard.
México quiere reglas iguales para todos
Otro de los puntos que México quiere empujar en la revisión del T-MEC es homologar procesos entre los tres países. El gobierno considera que mantener reglas distintas en aduanas, regulación sanitaria o solución de controversias solo genera retrasos, costos y más burocracia para empresas y exportadores.
Marcelo Ebrard señaló que no tendría lógica construir reglas de origen diferentes para cada país y sostuvo que varios procedimientos deberían funcionar bajo criterios comunes. Puso como ejemplo los medicamentos, donde actualmente un producto puede enfrentar hasta tres procesos regulatorios distintos antes de llegar al mercado.
“Pues hagamos uno estandarizado”, planteó el secretario, durante una conferencia previa al inicio de la primera ronda de trabajo para la revisión del T-MEC, que se llevará a cabo del 27 al 29 de mayo en la Ciudad de México.
El funcionario federal destacó que la revisión del acuerdo comercial también abordará regulación aduanera, reglas sanitarias y mecanismos comerciales que impactan directamente operaciones de manufactura, exportación y logística en toda Norteamérica.
Canadá y Estados Unidos juegan distinto
El secretario de Economía reconoció que cada socio llega a la revisión con intereses distintos. Canadá, por ejemplo, tiene especial interés en acero, madera y energía eléctrica; mientras México concentra buena parte de sus preocupaciones en manufactura, industria automotriz y exportaciones agroalimentarias.
Por eso, primero avanzarán conversaciones bilaterales y después llegarán las discusiones trilaterales sobre los grandes temas comunes del T-MEC. Entre esos puntos aparecen reglas de origen, sistemas de solución de controversias, procesos aduanales y regulación sanitaria.
Esos temas definirán cómo operará el tratado comercial en los próximos años y cuánto margen tendrá Norteamérica para competir contra Asia sin fracturarse desde dentro.
