La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó que sus recientes comentarios dirigidos a la televisora TV Azteca puedan considerarse un acto de censura, y aseguró que se trata únicamente de una opinión dentro del ejercicio de la libertad de expresión. Esto, luego de la polémica generada por sus declaraciones en torno a la cobertura y postura del medio de comunicación.
“No es censura, es una opinión”
Durante su posicionamiento, Sheinbaum fue enfática al señalar que sus comentarios no implican el uso del poder del Estado para limitar o restringir la labor informativa de ningún medio. “No estoy ejerciendo el poder del Estado para censurar a una televisora”, afirmó, al tiempo que insistió en que sus expresiones deben entenderse como una postura personal y política, no como una acción gubernamental.
La mandataria también subrayó que en un sistema democrático existe el derecho a expresar desacuerdos con los medios de comunicación, especialmente cuando se trata de coberturas o narrativas que considera inexactas o sesgadas. En ese sentido, recalcó que la libertad de expresión incluye tanto a los medios como a las figuras públicas.
Además, Sheinbaum sostuvo que uno de los elementos clave en este tipo de situaciones es el derecho de réplica, el cual —dijo— permite que tanto autoridades como ciudadanos puedan responder a informaciones o comentarios difundidos en medios de comunicación. “Tenemos derecho de réplica”, enfatizó.
Asimismo, planteó que el debate entre gobierno y medios debe mantenerse dentro de los cauces institucionales y democráticos, sin interpretarse automáticamente como intentos de censura. En su visión, la confrontación de ideas forma parte del ejercicio político en un país con pluralidad informativa.
