Durante la presentación de su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum lanzó fuertes críticas contra los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, a quienes acusó de representar una etapa de corrupción política y violencia en el país.
Las declaraciones de la mandataria generaron atención inmediata por el tono directo de sus señalamientos y por las referencias al proceso electoral de 2006 y a la estrategia de seguridad implementada en sexenios anteriores.
Señalamientos contra el gobierno de Vicente Fox
En su mensaje, Sheinbaum recordó el papel del expresidente Vicente Fox, a quien acusó de haber encabezado el proceso de desafuero contra Andrés Manuel López Obrador cuando era jefe de Gobierno de la Ciudad de México.
Asimismo, afirmó que una de las acciones más relevantes de su administración fue el proceso electoral de 2006, el cual calificó como un punto de quiebre en la vida política del país. En ese sentido, sostuvo que ese episodio derivó en la llegada a la presidencia de Felipe Calderón en medio de fuertes cuestionamientos.
Críticas a Felipe Calderón y la guerra contra el narcotráfico
Sobre el gobierno de Felipe Calderón, la presidenta señaló que su administración estuvo marcada por una estrategia de seguridad que, según dijo, provocó un aumento significativo de la violencia en el país.
Sheinbaum utilizó expresiones contundentes al referirse a ese periodo, al afirmar: “Ese fue el narcogobierno (…) ¡Son hipócritas!”, en alusión a los señalamientos de presuntos vínculos entre estructuras criminales y actores políticos de la época.
También sostuvo que “la alianza con un cártel de la droga fue demostrada con creces”, reforzando su postura sobre los resultados de la llamada guerra contra el narcotráfico.
La mandataria también hizo referencia al proceso electoral de 2006, un episodio que continúa siendo objeto de debate público dentro de la historia política reciente de México. Dicho proceso es frecuentemente señalado por simpatizantes de la actual administración como un momento de alta polarización y controversia.
En este contexto, Sheinbaum reiteró su postura crítica hacia los gobiernos anteriores, subrayando que las consecuencias de esas administraciones siguen teniendo impacto en la situación actual del país.
Y es que, estas declaraciones formaron parte del tono político de su Segundo Informe, donde además de presentar avances de gobierno, también buscó contrastar su administración con las de sexenios anteriores, especialmente en temas de seguridad y gobernabilidad.
Con este posicionamiento, la presidenta volvió a colocar en el centro del debate público la discusión sobre los gobiernos del pasado y su papel en la evolución de la violencia y la política en México.
