Perú cerró este domingo sus centros de votación y comenzó el conteo de la segunda vuelta presidencial entre la conservadora Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y el progresista Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, reporta el portal Metro World News.
Hasta el momento, no hay ganador oficial, y aunque la ONPE ya habilitó su plataforma de resultados para la Segunda Elección Presidencial 2026, el avance será progresivo y puede cambiar conforme ingresen las actas de votación.
Y todos se preguntan ¿quién ganó la elección presidencial en Perú?
Por ahora no hay nada definido, los sondeos a pie de urna difundidos tras el cierre de mesas perfilan un empate técnico: Keiko Fujimori con 50.7% y Roberto Sánchez con 49.3%, según Ipsos, con margen de error de 3%.

Y en una contienda tan cerrada, los votos rurales, urbanos, del extranjero, blancos, nulos y actas observadas pueden modificar la tendencia durante el conteo oficial.
Conteo puede tardar días
La expectativa es alta porque Perú llega a esta segunda vuelta con un país dividido y desconfiado.
El resultado se esperaba cerrado y el desenlace podría no conocerse por días, sobre todo porque en la primera vuelta las autoridades electorales tardaron más de un mes en declarar oficialmente a los candidatos que pasaron al balotaje.
Más de 27 millones de personas estaban registradas para votar, incluidos alrededor de 1.2 millones de peruanos en el extranjero, principalmente en Estados Unidos y Argentina.

Y cabe mencionar que en Perú, el voto es obligatorio para ciudadanos de 18 a 70 años.
No obstante, el contexto es complicado, pues Fujimori y Sánchez llegaron a la segunda vuelta después de una primera ronda con más de 30 candidaturas y sin superar 20% de respaldo cada uno.
En la primera vuelta Fujimori obtuvo 17% y Sánchez 12% en abril, mientras que alrededor de tres de cada diez votantes seguían indecisos semanas antes del balotaje.
Derecha contra izquierda
La elección enfrenta dos proyectos opuestos, Keiko Fujimori representa a la derecha y ha prometido mano dura contra la delincuencia, mantener inversiones privadas y fortalecer la seguridad.
Su candidatura carga con el peso del apellido Fujimori, ligado al gobierno autoritario y corrupto de su padre, Alberto Fujimori, pero también con una base que la ve como opción de orden.
Roberto Sánchez representa a la izquierda nacionalista y fue ministro durante el gobierno de Pedro Castillo, por lo que es considerado como uno de los aliados más cercanos del expresidente encarcelado

Por lo pronto, The Guardian reporta que logró respaldo en zonas rurales andinas donde parte del electorado se identifica con el legado político de Castillo.
Según sus discursos, Fujimori apuesta por estabilidad de mercado, inversión privada y tecnología contra la inseguridad, mientras Sánchez propone superar el modelo extractivista, impulsar un Estado plurinacional y promover una nueva Constitución con participación ciudadana.
La inseguridad pesa en el voto
La delincuencia fue el tema central de la campaña, el miedo al crimen domina el ánimo electoral, con especial preocupación por extorsiones y asesinatos.
Una encuesta nacional de 2025 del Instituto Nacional de Estadística e Informática indicó que 84% de encuestados en zonas urbanas temía ser víctima de un delito en los siguientes 12 meses.
Fujimori centró su estrategia en una respuesta dura, con propuestas como mayor presencia policial y militar en zonas de alto riesgo, militarización de fronteras y seguimiento tecnológico contra extorsiones.
Sánchez, por su parte, plantea reformas policiales y apoyo militar contra la criminalidad, además de asegurar que no nacionalizará activos extranjeros.
Un país cansado de crisis
Perú elegirá a su noveno presidente en una década, lo que provocó un alto desgaste político de un país que ha vivido renuncias, destituciones, investigaciones judiciales, choques entre Congreso y Ejecutivo, y una ciudadanía cada vez más escéptica.
El país atravesó ocho presidentes desde julio de 2016 y, en la primera vuelta, más de seis millones de peruanos no acudieron a votar pese a las multas, mientras otros tres millones anularon o dejaron en blanco su boleta como forma de protesta.

Por lo pronto, quien gane asumirá el poder el 28 de julio y gobernará por cinco años, pero lo hará con un país fragmentado, una oposición fuerte y una legitimidad que dependerá no solo del conteo, sino de su capacidad para generar estabilidad desde el primer día.
¿Cuándo se conocerán los resultados?
La ONPE actualizará los resultados conforme avance el procesamiento de actas.
Las próximas horas serán cruciales para determinar la estabilidad política y social en el país.
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