La muerte de la princesa Bajrakitiyabha provocó conmoción dentro y fuera de Tailandia, no solo por su peso dentro de la familia real, sino también por la prolongada crisis de salud que la mantuvo hospitalizada durante años.
La hija mayor del rey Maha Vajiralongkorn murió a los 47 años, luego de permanecer hospitalizada desde diciembre de 2022, cuando sufrió un colapso relacionado con un problema cardiaco mientras participaba en una sesión de entrenamiento canino. Desde entonces, su estado de salud fue seguido de cerca por la opinión pública y por la Casa Real tailandesa.
En las semanas previas a su muerte, los reportes oficiales ya advertían un deterioro importante. La situación médica se agravó por una infección severa que afectó múltiples órganos, lo que terminó marcando el desenlace de un caso que durante años generó expectativa, hermetismo y preocupación.
¿Qué se sabe de la muerte de la princesa Bajrakitiyabha?
Los reportes internacionales coinciden en que la princesa Bajrakitiyabha falleció después de pasar varios años en estado crítico. Su hospitalización comenzó a finales de 2022, después de perder el conocimiento por una afección cardiaca. Con el paso del tiempo, su evolución se complicó por nuevas infecciones y por afectaciones progresivas en órganos vitales.
En mayo de 2026, un parte oficial sobre su salud informó que padecía una infección abdominal derivada de una inflamación del intestino grueso, cuadro que se sumó a otras complicaciones médicas acumuladas durante su largo periodo de internamiento. Ese deterioro fue clave en la etapa final de su enfermedad.
La noticia de su muerte causó un fuerte impacto debido a que la princesa no era una figura ceremonial menor. Su imagen estaba ligada a labores jurídicas, representación diplomática y trabajo social, lo que reforzaba su relevancia dentro del aparato institucional de la monarquía.
¿Quién era la princesa Bajrakitiyabha?
Bajrakitiyabha era la hija mayor del rey de Tailandia y una de las integrantes más preparadas de la familia real. Tenía formación en derecho, desempeñó funciones dentro del sistema judicial tailandés y también tuvo un perfil diplomático al representar a su país como embajadora en Austria.
Además, ganó notoriedad por su trabajo en favor de las mujeres privadas de la libertad y por su relación con iniciativas internacionales de justicia. Esa combinación entre formación académica, trabajo público y visibilidad monárquica hizo que durante años fuera vista como una figura de gran peso dentro del entorno real.
