La diputada local del PRI en Sinaloa, Paola Gárate Valenzuela, denunció haber sido víctima de un acto de intimidación luego de que una corona fúnebre fuera dejada en la puerta de su domicilio particular.
La legisladora afirmó que el hecho constituye una amenaza directa relacionada con su denuncia política y aseguró que no modificará sus críticas ni su postura pública pese al temor que la situación ha generado entre sus familiares.
“No estoy dispuesta a bajar la voz por miedo”
De acuerdo con el testimonio ofrecido por la diputada ante medios de comunicación, la corona fue colocada frente a su vivienda durante la tarde, cuando ella regresaba acompañada de integrantes de su equipo y familiares.
Gárate sostuvo que no mantiene conflictos personales, comerciales o de otra naturaleza que expliquen el incidente, por lo que atribuyó el mensaje exclusivamente a su labor como representante popular. “Entiendo el miedo que le da a mi familia y también lo experimento. Sin embargo, con miedo tenemos que seguir adelante”, declaró.
Asimismo, reiteró que continuará señalando aquello que considere incorrecto en el ejercicio del poder. “Esto no nos va a doblar, esto no nos va a desviar”, expresó. La legisladora vinculó el hecho con el clima de violencia e incertidumbre que, afirmó, viven miles de sinaloenses.
Cuestiona versión oficial sobre su seguridad
La legisladora señaló que recibió una llamada de la Guardia Nacional para explicarle las condiciones del esquema de protección. Según relató, personal de la Guardia Nacional le informó que el acompañamiento únicamente estaría disponible durante traslados oficiales o ante situaciones específicas de riesgo.
La diputada consideró insuficiente ese esquema, al señalar que la amenaza ocurrió en su domicilio particular. “¿La amenaza existe solamente cuando voy camino al Congreso?”, cuestionó Gárate, al recordar que quienes dejaron la corona acudieron directamente a su hogar. Por ello, pidió que el caso sea investigado con seriedad.
