Donald Trump, presidente de Estados Unidos, firmó órdenes ejecutivas para acelerar la construcción de una computadora cuántica poderosa para investigación científica y proteger sistemas del gobierno ante riesgos de ciberseguridad asociados a esta tecnología.
La Casa Blanca busca que el proyecto avance hacia 2028, mientras las agencias federales migran a criptografía poscuántica hacia 2030 o 2031, según reportó Barron’s.
Qué es la computación cuántica
Una computadora cuántica no trabaja con bits tradicionales de 0 o 1, sino con qubits, unidades que aprovechan fenómenos como la superposición y el entrelazamiento, eso permite procesar ciertos problemas de forma muy distinta a una computadora convencional.
La física detrás no tiene relación con ideas comerciales de “energía cuántica” usadas sin base científica, sino que en ciencia, lo cuántico describe cómo se comporta la materia y la energía a escalas muy pequeñas, como átomos, electrones o fotones.
Nature describe la computación cuántica como un cambio de paradigma con investigaciones en qubits, algoritmos, circuitos superconductores y procesamiento de información cuántica.

¿Por qué preocupa a gobiernos?
El potencial más sensible está en la ciberseguridad, una computadora cuántica suficientemente grande y estable podría afectar algoritmos de cifrado usados para proteger bancos, gobiernos, correos, comercio electrónico y comunicaciones privadas.
La Academia Nacional de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos advierte que la computación cuántica a gran escala tendría impacto relevante sobre varios sistemas criptográficos ampliamente usados.
Por eso el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST) publicó en 2024 sus primeros estándares de criptografía poscuántica, diseñados para resistir ataques de futuras computadoras cuánticas.
¿Qué busca Trump?
La orden de Trump apunta en dos direcciones, la primera es construir una computadora cuántica de alto nivel para investigación científica, con posibles aplicaciones en química, materiales, inteligencia artificial, simulación molecular y optimización.
La segunda es preparar al gobierno para el llamado riesgo “post-quantum”, es decir, el momento en que máquinas cuánticas puedan romper protecciones digitales actuales.
Al respecto Google advierte que ese escenario podría llegar antes de lo previsto y pide acelerar la transición a sistemas resistentes a computación cuántica.
Esto mientras Estados Unidos compite con China por el liderazgo en tecnologías que podrían redefinir defensa, industria, medicina, energía y seguridad digital.
