Nuevo León

Sequía abate a Nuevo León y los municipios más afectados son de la región citrícola

El 61% del territorio de Nuevo León presenta sequía la cual va desde moderada hasta severa, según el Monitoreo de Sequía en México

Nuevo León poco a poco se está “secando” ante la falta de lluvias y el extremo calor. De acuerdo con el Monitor de Sequía en México, publicado por la Comisión Nacional del Agua, el total de los 51 municipios de la entidad presentan algún grado de sequía de los cuales nueve están en condición severa o D2.

Además, 21 ayuntamientos de la entidad enfrentan una sequía tipo D0, que significa anormalmente seco y los 21 restantes D1, que es una sequía moderada.

Los municipios que atraviesan una sequía severa son: Montemorelos, Mier y Noriega, Linares, Hualahuises, General Zaragoza, General Terán, Doctor Arroyo y el ayuntamiento metropolitano de Cadereyta.

En el caso de la sequía tipo D0, que es anormalmente seco, están: Hidalgo, San Nicolás, Monterrey, Melchor Ocampo, Marín, Higueras, Los Herrera, Guadalupe, General Zuazua, General Treviño, General Escobedo, El Carmen, Apodaca, Los Aldama, Agualeguas y Abasolo.

Por su parte, Villaldama, Vallecillo, Santiago, Santa Catarina, Salinas Victoria, Sabinas Hidalgo, Rayones, Los Ramones, Pesquería, Parás, Mina, Lampazos, Juárez, Iturbide, García, Galeana, Doctor González, China, Bustamante, Anáhuac y Allende, sufren una sequía moderada o D1.

El Monitor de Sequía en México detalla la información hasta el 15 de julio y establece que el porcentaje de territorio anormalmente seco es del 38.4%; el 45.2% presenta una condición de sequía moderada y el 16.4 % de las tierras de Nuevo León enfrentan una condición severa de sequía.

De los 51 ayuntamientos del estado, el 61. 6 % presentan un grado de sequía, de moderada a severa, y el listado establece que 21 están anormalmente secos, lo que representa el 38.4%.

El monitoreo del gobierno federal para las condiciones que prevalecen en el territorio nacional considera el porcentaje de agua disponible en las presas, el índice de precipitación, el grado de estrés de la vegetación y la humedad en el suelo.

Ante la sequía una de las primeras afectaciones fue el desabasto en el suministro de agua en la zona metropolitana de Monterrey por el bajo nivel de las presas, aunque la región periférica y rural también ha resultado afectadas.

Vecinos de colonias de Montemorelos ya se quejan de la falta de agua porque ni en pozos o norias está disponible.

“Las pipas nos las mandan cada semana y la verdad si nos hace mucha falta porque en las norias ya no hay”, sostuvo Candelaria López, de la colonia Nogales.

Recientemente, los habitantes de ese ayuntamiento realizaron protestas bloqueando la Carretera Nacional por la falta de agua en la región citrícola y el proyecto del trasvase del recurso del Río Pilón para abastecer a la zona metropolitana.

Pozos perforados no dan los resultados esperados

El director de Agua y Drenaje de Monterrey, Juan Ignacio Barragán, reconoció que las lluvias por debajo del histórico han afectado también los mantos acuíferos y por eso la extracción del agua de pozos que se han incorporado a la red de abasto no ha dado los resultados esperados.

Dijo que este año, la región citrícola ha estado muy afectada por la ausencia de precipitaciones, el mes de marzo tuvo cero lluvias, en el mes de abril 16.2 milímetros de una media de 54.7 y en el mes de mayo 25 milímetros contra 89.8 del promedio histórico.

“Esto explica en gran medida, la situación que estamos viviendo y sí esto lo vemos en la región citrícola también lo vemos en la zona metropolitana”, expuso.

El abatimiento en los pozos dijo que responde a esta situación de la ausencia de lluvias.

“No nos están dando los aforos que teníamos estimados; tienen que ver con esta falta de lluvias. Nosotros en nuestra planeación, planeamos con base a los comportamientos históricos, es muy difícil imaginar que va a pasar la única manera que tenemos para planear tiene que ver con la precipitación media que se ha tenido”, expuso.

Sin embargo, la naturaleza no ha estado cumpliendo los promedios y por eso las previsiones no resultan.

“Esto explica porque los pozos aforados están dando menos agua de la prevista”, concluyó.

Por su parte, el secretario de Medio Ambiente del estado, Alfonso Martínez, declaró recientemente que Nuevo León enfrenta factores como una escasa precipitación y un aumento de la temperatura promedio de 1.7 grados anuales desde el 2006, lo cual es impulsado por el cambio climático.

Dicha situación ha exacerbado la escasa disponibilidad de agua tanto en las fuentes superficiales como profundas.

“El aumento de la temperatura reduce la disponibilidad del agua, dado que aumenta la evaporación principalmente en las presas, reduce la humedad del suelo y de la vegetación, e incrementa el riesgo de incendios forestales que afectan la infiltración de agua en los bosques”, explicó.

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