Una acción irregular sacude al municipio de Pesquería: la demolición de una casona histórica, protegida por el Gobierno Federal.
Esta cción fue ordenada por el alcalde Francisco Esquivel, de Movimiento Ciudadano (MC), sin contar con la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El inmueble, ubicado en el cruce de las calles Morelos y Porfirio Díaz, en pleno centro del municipio, formaba parte del patrimonio cultural catalogado.
La edificación, de más de 100 años, era conocida como La Casa de Doña Coquito.
El edil dispuso el uso de maquinaria pesada para derribar la casa, ignorando que cualquier modificación o demolición de este tipo de construcciones requiere la validación previa de las autoridades federales.
Durante el acto de demolición el alcalde reconoció que se trataba de una casona con historia para el municipio.
“Recuerdo que aquí había un estanquillo, dónde yo de niño, venía por fritos y por sodas”, dijo.
Atropello legal y cultural
Martha Elda Ávalos, delegada del INAH en Nuevo León, exigió explicaciones inmediatas ante lo que calificó como un atropello legal y cultural.
En un comunicado, el Instituto advirtió que esta acción no solo representa una pérdida irreparable para la identidad del municipio, sino que vulnera la legislación vigente en materia de conservación del patrimonio cultural.
El INAH adelantó que se analizarán las consecuencias legales del caso, las cuales podrían derivar en sanciones administrativas e incluso penales, al tratarse de un presunto delito federal que podría ser turnado a la Fiscalía General de la República (FGR).
De acuerdo a versiones de vecinos el edificio fue derrumbado para construir un estacionamiento u oficinas.
