Opinión

La realidad holográfica

En la escuela Sufi, al igual que en las tribus de los indios Hopi, comentadas por el maestro espiritual Drunvalo Melchizedek, existe la creencia ancestral de que vivimos en un planeta y universo que es más parecido a lo que ahora conocemos como un holograma, que a lo que percibimos tangiblemente como realidad material.

Basado en esto, es que existen técnicas que utilizan el poder de la imaginación consciente para sustituir segmentos de lo ocurrido por nuevas imágenes que plasmen una realidad diferente. La realidad holográfica ha sido un tema muy sonado en la última década, incluso, en famosas revistas científicas, así que esto parece indicar que, como es común, la sabiduría intuitiva de los viejos pobladores del planeta, no está para nada lejos de la verdad.

De hecho, lo que realmente sucede cuando perdonamos un evento del pasado que aún nos lastima, es que reescribimos una nueva versión de los acontecimientos que le otorga más y mejor comprensión a lo ocurrido y, de este modo, nos libera para siempre.

Realmente no estamos cambiando el hecho, sino la proyección de su sentido para nuestro Ser, y con esto podemos estar reconciliados con aquello que pasó, aprender de la experiencia, cerrarlo y que se convierta en nuestro acervo de sabiduría.

Existen ahora muchas técnicas de meditación y trabajo interno, como la programación neurolingüística, que logran imprimir una nueva imagen de lo acontecido. Es muy importante aclarar que esto no quiere decir que se viva en la negación, puesto que puede resultar muy contraproducente.

Recuerde siempre que el agua que no se mueve se pudre, y tenemos que ser muy cuidadosos de no cargar resentimientos o viejas heridas abiertas como si hubieran ocurrido ayer, porque esto puede ser muy peligroso para la salud mental y emocional, repercutiendo finalmente en el cuerpo físico.

Tenemos que tomar responsabilidad de todo lo que ha ocurrido en nuestros caminos, pasado, presente y finalmente sembrar lo que queremos para el futuro. Nada se logra en los estados de evasión o irresponsabilidad, pues si no hacemos nada, efectivamente, no pasa nada.

Podemos y debemos trabajar en nuestro Ser, pues es lo único en lo que verdaderamente tenemos competencia y todo el poder para transfigurar lo que no nos gusta. Si se siente usted completamente estancado, eleve su vibración practicando el perdón a sí mismo y a los demás, pero sobre todo el agradecimiento, adoptando una actitud mental constructiva y patrones de habla positivos.

Si algo está atorando aspectos de su presente, es porque seguramente hay “ropa sucia” de su pasado que aún no pasa por la lavadora de su conciencia.

Le invito a que practique esta sencilla técnica de hacerse cargo de su pasado:

1. Dedíquese unos minutos del día únicamente a esta actividad, prometiéndose a sí mismo que lo hará desde un espacio muy seguro para usted.

2. Busque sin temor en su interior aquellas cosas en donde tiene almacenes de resentimientos o emociones no procesadas, que sólo se ha dedicado a guardar bajo la alfombra, recuerde que: esconderlas no hará que desaparezcan.

3. Dispóngase a verlas con toda franqueza y asuma que, aunque duela, no todo estaba en sus manos, asuma la responsabilidad que le corresponde y entregue en las manos de los implicados aquello que les toca.

4. Comprenda la visión de unidad, en donde unos con otros somos personajes buenos o malos que hacemos el favor de representar algún papel para nuestro mutuo aprendizaje y que sin estos retos, no seríamos capaces de distinguir las polaridades de la vida.

5. Dibuje una sonrisa interna, y liste todas las cosas que ha aprendido a partir de esa experiencia, junto con todo lo positivo que le ha traído.

6. Repita esto último hasta que sienta profunda gratitud por aquello que vivió, hasta el punto de celebrar que lo que ha ocurrido le ha convertido en un ser más enriquecido y fortalecido.

* Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.

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