Opinión

Y ahora la cruda ecológica del puente Guadalupe-Reyes

Y ahora la cruda ecológica del puente Guadalupe-Reyes
FOTO: PEDRO VALTIERRA /CUARTOSCURO.COM

Pues estimados lectores, para bien o para mal, concluyó el puente Guadalupe-Reyes y con él toda una secuela de problemas que van desde bolsillos vacíos para cientos de miles de personas, sobrepeso por la ingesta de alimentos y bebidas sin límite, hasta los problemas ecológicos y ambientales provocados por los desechos plásticos, tema que trataremos enseguida.

Durante las fiestas decembrinas, Reyes y la Candelaria, la generación de basura, principalmente plásticos de un solo uso, aumenta en el país en un rango entre 40 y 60 por ciento, según estudios especializados en materia urbana.

Añaden los análisis que, en el mejor de los casos, estos residuos terminan en un relleno sanitario o en un proceso de reciclaje. Sin embargo en la gran mayoría, los plásticos terminan fragmentándose y contaminando los océanos y con ello la biodiversidad marina.

De seguir esta tendencia, amables lectores, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha señalado que para dentro de 25 años, es decir, en el 2050, habrá más plásticos que peces en el mar.


Al año se producen alrededor de 1.8 millones de toneladas de plástico a nivel global, que dañan la vida de los mares, la de los animales marinos y la de los humanos, pero tal parece que esto es irrelevante para la mayoría de nosotros.

El impacto del plástico es tan grande, que ya es considerado como la plaga del siglo XXI. Es lastimoso que las estadísticas señalen que 100 mil tortugas y mamíferos marinos mueran anualmente por ingerir plásticos, así como un millón de aves en los océanos. ¿Por qué, amables lectores, no nos damos cuenta de ello y prefiramos continuar consumiendo sin límite alguno los objetos elaborados con plástico?

Además, la presencia de microplásticos se ha detectado en seres humanos afectando cerebro, sangre, placenta y leche materna. México es el quinto país a nivel mundial con más usuarios de la industria del comercio electrónico, por lo tanto los plásticos que recibimos los habitantes contaminan, además del mar, como ya vimos, calles, avenidas, parques, zonas habitacionales, escuelas, oficinas y un largo listados de sitios.

Ante este gigantesco problema, amables lectores, es momento de recapacitar en serio en la búsqueda de soluciones a corto plazo porque nuestra vida, la del medioambiente, la de especies animales y vegetales, es decir la vida del hábitat en general lo amerita. Esta búsqueda de soluciones debe abarcar desde el ámbito global hasta lo local, pues es un problema que afecta al mundo.

En el campo nacional, se deben impulsar acciones legales y económicas más drásticas para dejar de utilizar plásticos, pero sobre todo concientizar desde el ámbito educativo a niños, adolescentes y jóvenes en una cultura de rechazo a los productos derivados del plástico, prefiriendo aquellos que tienen sistemas de retorno y envases más amigables con el ambiente.

El tiempo se agota en la lucha contra el cambio climático y la preservación del hábitat saludable para las ciudades. Tampoco se trata de no festejar. Pero festejemos con conciencia ecológica, ¿no les parece, amables lectores?

Hasta la próxima.

* Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.

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