Rafael Marín, director de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), podría tener un gran dolor de cabeza... y no precisamente por el rugido de los motores. Resulta que un equipo de televisión británica que vino a cubrir la Fórmula 1 fue retenido en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México porque el servicio de aduanas no les permitió ingresar con su equipo fotográfico y de video. El equipaje estuvo detenido casi cinco horas y, según fuentes, les pidieron 16 mil dólares para liberar las cámaras. Sí, dieciséis mil dólares. Además les quitaron los vapeadores y los iqos. ¿En qué año vivimos, 1980? Lo que no había pasado en una década, ocurrió justo antes del GP de México: periodistas extranjeros varados por un trámite absurdo. Y como si fuera poco, se comenta que el responsable de esa área es gente cercana a Adán Augusto. Así el recibimiento a la prensa internacional… con la F1 rugiendo y la burocracia mexicana echando humo.
Cuauhtémoc Blanco parece que anda en su propia liga… y no precisamente en la política. Después del escándalo por “votar” la Ley de Aguas mientras jugaba pádel en conexión remota, ahora el exfutbolista subió una foto desde la Cámara de Diputados presumiendo que anda muy trabaja- dor. En su publicación escribió, muy formalito: “Un paso más hacia un marco legal moderno y eficiente que fortalezca el comercio y el desarrollo de nuestro país”. Y claro, celebró la aprobación de la reforma a la Ley Aduanera. Pero pues… ¿cómo creerle después del videíto donde se le ve echando raquetazos mientras “legisla”? Lo que es la hipocresía política: primero el pádel, luego el post de oficina. Solo faltó el hashtag: #ModoDiputadoON.
