Que hoy lunes se define el Calendario Escolar en la Reunión Nacional del Consejo Nacional de Autoridades Educativas, la segunda en menos de diez días. Se espera que con sus buenos oficios Mario Delgado, Secretario de Educación, logre los consensos para llegar a un acuerdo definitivo y el Calendario escolar satisfaga a los millones de familias que se preparan para las vacaciones.
La casa del senador Javier Corral amaneció este domingo con pintas, mensajes de protesta y hasta un arreglo funerario colocado afuera del inmueble. Todo, en medio del viejo pleito por la propiedad que mantiene con Esperanza Miranda Molinar, quien lo acusa de presunto despojo. En la política nacional ya no basta con las conferencias, los desplegados o las denuncias judiciales. Ahora las disputas también llegan con flores fúnebres incluidas. Lo que más llamó la atención en círculos políticos de Chihuahua no fue únicamente el acto vandálico, sino el momento: justo cuando Morena intenta cerrar filas rumbo a los próximos reacomodos internos y Corral busca consolidar presencia dentro del oficialismo. Porque en Juárez nadie cree en las coincidencias. Y menos cuando aparecen mensajes, amenazas simbólicas y litigios inmobiliarios mezclados con grilla, revanchas locales y cuentas pendientes del pasado.
Isabel Díaz Ayuso no dejó suficiente polémica y ahora quien decidió entrarle al debate identitario fue Eduardo Verástegui. El actor publicó una fotografía junto al Felipe VI acompañada de un mensaje donde reivindica “la Hispanidad”, llama a México y España a “volver a Dios, a la familia y a los valores” y habla de una “civilización compartida”. Y sí, en redes el mensaje cayó como gasolina sobre brasas todavía calientes. Porque hablar de Hispanidad en México nunca es inocente, y menos en un contexto donde la relación con España sigue atravesada por debates sobre conquista, memoria histórica y nacionalismo cultural. En círculos políticos algunos ya bromean que, después de Ayuso, solo faltaba que apareciera Verástegui para completar el combo conservador iberoamericano. Otros ven algo más profundo: el intento de construir un discurso internacional de derecha que mezcle religión, identidad hispana y batalla cultural, justo cuando el Trumpismo, Vox y sectores ultraconservadores latinoamericanos vuelven a sincronizar mensajes.Porque en 2026 ya no basta con hacer política nacional. Ahora también se disputa el relato de la civilización occidental… foto con el rey incluida.
Enrique Inzunza, senador de Morena apuntado por Estados Unidos, decidió compartir una fotografía familiar junto a su madre, pero lo que realmente encendió las conversaciones políticas no fue la imagen… sino la ubicación elegida: Batequitas, Badiraguato, Sinaloa. Y claro, en tiempos donde cualquier detalle se interpreta políticamente, el gesto no pasó desapercibido. Menos aún porque el legislador ha sido mencionado en señalamientos provenientes de Estados Unidos relacionados con presuntos vínculos del narcotráfico en Sinaloa. En la vieja escuela política dirían que hay lugares que pesan más que un discurso. Y Badiraguato —convertido desde hace años en símbolo incómodo dentro y fuera de México— es uno de ellos. En Morena algunos aseguran que fue simplemente una publicación familiar y sin cálculo político. Otros, más suspicaces, creen que en política nadie sube una ubicación por accidente. Mucho menos cuando Washington mantiene la mirada puesta sobre Sinaloa y sobre varios actores del oficialismo.
