Durante años el oficialismo negó cualquier señalamiento sobre la infiltración del crimen organizado en la política mexicana. Desacreditaron investigaciones, atacaron periodistas y minimizaron cada vínculo incómodo entre personajes del poder y grupos criminales. Hoy, la propuesta de Claudia Sheinbaum para revisar candidaturas ligadas al narcotráfico termina reconociendo una realidad que llevan años intentando ocultar. Si ahora quieren crear mecanismos para detectar candidatos vinculados al crimen, es porque el problema ya se salió de control.
El caso más grave explotó en Sinaloa. Funcionarios cercanos a Rubén Rocha Moya han sido señalados en Estados Unidos por sus vínculos con Los Chapitos, mientras el exgobernador desaparece del escenario público en medio del escándalo. Pero no es el único caso. Ahí están los señalamientos contra Américo Villarreal en Tamaulipas, la violencia política en Michoacán, el escándalo internacional de Marina del Pilar en Baja California y las investigaciones sobre huachicol y corrupción ligadas al poder político.
Todo esto ocurría mientras se insistía en que la estrategia de “abrazos, no balazos” estaba funcionando. La realidad fue otra. El crimen organizado ganó territorio, dinero e influencia política. Hoy aparece alrededor de campañas, gobiernos y estructuras electorales.
La propuesta de Sheinbaum suena más a control de daños que a una solución real. Crear otra comisión burocrática no va a limpiar la política mexicana ni a sacar a los criminales del poder. Si hubiera verdadera voluntad, los filtros y las investigaciones ya existirían.
En Acción Nacional proponemos algo mucho más contundente, quitarle el registro a cualquier partido que postule candidatos vinculados con el crimen organizado. Porque un partido que abre las puertas a criminales merece enfrentar consecuencias reales.
México no necesita más simulación política. Necesita investigaciones serias, sanciones ejemplares y gobiernos que dejen de proteger a personajes señalados. Porque mientras se siga maquillando la crisis, el país continuará atrapado entre la política y el crimen organizado. Al tiempo…
DETALLES. La cancelación del proyecto “Perfect Day” en Mahahual representa una victoria ambiental que no debió depender de la presión social. La propuesta amenazaba manglares, arrecifes y especies protegidas, pese a las advertencias científicas que fueron ignoradas durante meses por el gobierno federal en nombre del “desarrollo” y el turismo masivo.
Su rechazo llegó únicamente tras la movilización ciudadana, lo que deja claro que en México la defensa del medio ambiente todavía depende más de la sociedad que de decisiones firmes frente a intereses económicos.
Mariana Gómez del Campo, Secretaria de Asuntos Internacionales del CEN del PAN y Presidenta de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA).
