Opinión

#PolíticaConfidencial: Mundial 2026, el pueblo dejó sus ahorros y los políticos pusieron la sonrisa VIP

GR4336. CIUDAD DE MÉXICO (MÉXICO), 11/06/2026.- Jugadores de México celebran un gol este jueves, durante un partido del grupo A del Mundial de la FIFA 2026 entre México y Sudáfrica en el estadio Azteca de Ciudad de México (México). EFE/ Sashenka Gutiérrez
Mundial de la FIFA 2026: México - Sudáfrica GR4336. CIUDAD DE MÉXICO (MÉXICO), 11/06/2026.- Jugadores de México celebran un gol este jueves, durante un partido del grupo A del Mundial de la FIFA 2026 entre México y Sudáfrica en el estadio Azteca de Ciudad de México (México). EFE/ Sashenka Gutiérrez (Sashenka Gutiérrez/EFE)

El Mundial y la fila VIP de siempre. Como en cada gran evento deportivo, el futbol volvió a hacer lo suyo: juntar en el estadio a aficionados… y a políticos listos para la foto. Mientras miles de personas hicieron cuentas, ahorros o incluso se endeudaron para conseguir un boleto rumbo al Mundial 2026, en las gradas también se dejaron ver varios rostros de la política mexicana. Entre ellos, figuras como Jesús “Chucho” Sesma, Alejandro “Alito” Moreno, Alessandra Rojo de la Vega, Santiago Nieto, Xóchilt Gálvez, además de otros perfiles locales que no perdieron la oportunidad de aparecer en la tribuna. En contraste, los mandatarios de dos de las sedes mexicanas, Samuel García y Pablo Lemus, también estuvieron presentes en el evento, pero claro, ellos tenían la justificación de ser quienes también reciben la Copa del Mundo en Nuevo León y Jalisco. La conversación, como ya es costumbre, no tardó en dividirse entre quienes ven estas asistencias como parte natural de la agenda pública y quienes cuestionan la distancia entre los accesos VIP y la realidad de la mayoría de los aficionados. En medio del ruido, llamó la atención que tanto la presidenta Claudia Sheinbaum como la jefa de Gobierno Clara Brugada optaron por no asistir, pese a que su presencia habría sido institucionalmente justificable por el contexto del país y la ciudad anfitriones. Al final, el patrón se repite: el futbol como espectáculo, el estadio como vitrina… y la política mexicana siempre encontrando su lugar en la foto aunque la gente sufra para llegar a fin de mes.


Lo Último