Beber una cerveza artesanal no se parece en nada a abrir una industrial. Mientras la cerveza producida en masa apuesta por la uniformidad y la repetición de un perfil pensado para millones de consumidores, la artesanal invita a detenerse: a descubrir aromas, a reconocer matices y a entender que detrás de cada trago hay decisiones, tiempo y una historia que vale la pena contarse.
Desde hace nueve años, Cervecería Nómada ha construido su propio camino dentro de esa narrativa. Nacida en la Ciudad de México y con una identidad profundamente ligada a la cultura urbana y gastronómica del país, esta cervecería independiente ha apostado por recetas bien ejecutadas y estilos accesibles, demostrando que la cerveza artesanal no tiene por qué ser intimidante para ser memorable.

Su portafolio va de lagers frescas y fáciles de beber —pensadas para acompañar la conversación— hasta propuestas de mayor complejidad aromática que se disfrutan con calma. Esa búsqueda constante de equilibrio entre técnica, consistencia e innovación ha convertido a esta chela artesanal en un referente dentro de la escena cervecera nacional, con reconocimientos recientes que avalan su trabajo: Oro a la Mejor Mexican Lager del país con Bien Fría y Plata en la categoría Vienna Lager con Chelanga, dos etiquetas que ya forman parte del imaginario cervecero contemporáneo.
Este 2026 marca un momento especial para la cervecería. Su noveno aniversario no solo celebra lo logrado hasta ahora, sino que funciona como antesala de una década de historia, consolidando una visión de crecimiento independiente y una manera muy clara de entender la cerveza como producto cultural, no solo de consumo.
Como parte de esta celebración, abrió las puertas de su planta al público con un Open Factory, una experiencia que permite recorrer el proceso completo detrás de cada etiqueta: desde la selección de ingredientes y la fermentación, hasta el envasado y, por supuesto, la degustación. Un ejercicio de transparencia que refuerza la idea de que la cerveza artesanal también se vive desde el conocimiento.

A esto se suman las catas y tours guiados que la cervecería ofrece todos los sábados, pensados para quienes disfrutan la cerveza como parte de una experiencia gastronómica más amplia. Porque entender cómo se hace lo que bebemos también cambia la forma en que lo disfrutamos.
Cientos de opciones de cerveza se pueden encontrar en el mercado, per Nómada recuerda que la diferencia no está solo en la etiqueta, sino en la historia que se construye trago a trago.
