Con una oferta que combina descanso, naturaleza, cultura, artesanía, gastronomía y turismo de reuniones, el Estado de México llega al Tianguis Turístico México 2026 con una narrativa potente: la de un destino diverso, competitivo y capaz de ofrecer mucho más que una sola postal.
Aquí los viajeros pueden elegir entre vivir una experiencia exprés de ida y vuelta para ver las pirámides u optar por hospedarse y disfrutar de los temazcales, una acampada rodeado de bella naturaleza o incluso vivir una escapada llena de glamour en alguno de sus hoteles de lujo.

Su visión para esta edición
La edición 50 del encuentro se realizará en Acapulco del 27 al 30 de abril de 2026, una vitrina estratégica para que los estados muestren su músculo turístico ante compradores, operadores y medios especializados.
El Estado de México tiene con qué lucirse. De acuerdo con información oficial, su oferta turística integra 12 Pueblos Mágicos, 25 Pueblos con Encanto, 1 Barrio Mágico, 9 Rutas Turísticas, 13 Ramas Artesanales y 4 Patrimonios de la Humanidad, además de municipios con vocación para el turismo de reuniones.
En otras palabras, se trata de una entidad que no depende de un solo destino para posicionarse: su fortaleza está precisamente en la amplitud de experiencias que puede articular bajo una misma marca territorial.

Esa diversidad le permite presentarse como una opción atractiva tanto para el viajero de escapada como para el turista que busca estancias más completas.
Valle de Bravo, por ejemplo, sigue siendo uno de sus emblemas por su combinación de espejo de agua, bosque y aventura. Este lugar es perfecto para pasar todo un fin de semana con la familia o en pareja.
La oferta oficial del destino resalta atractivos como la Cascada Velo de Novia, el Parque Monte Alto y actividades ligadas al vuelo libre, al ciclismo y al velerismo, una mezcla que lo convierte en una vitrina ideal del turismo de naturaleza con perfil premium.
