La rampa de frenado para el transporte de carga, que planea construir el municipio de Querétaro en la entrada de la Carretera Federal 57, representaría una inversión aproximada de 40 millones de pesos con recursos municipales y federales. Así lo dio a conocer el titular de la Secretaría de Obras Públicas, Francisco Villegas.
El funcionario reveló que la semana pasada sostuvo una reunión con el delegado de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes en la entidad, Carlos García, a quien le planteó la obra para comenzar con la elaboración del proyecto ejecutivo.
Señaló que la dependencia federal tardará aproximadamente un mes en realizar el documento, el cual definirá el costo total de la rampa y el esquema de financiamiento para lanzar la licitación. Además, estimó que la construcción tomaría entre dos y tres meses.
“Ahorita fue como muy anteproyecto, cuando tengamos el dato más exacto de cómo realmente debe de quedar, le ponemos precio. Pero debe andar rondando, sin que se casen con el número, de ahí de los 30 a 40 millones. Es una obra relativamente sencilla y debe de estar máximo en unos dos a tres meses de ejecución”, dijo.
Villegas Solís indicó que el municipio propuso tres lugares para instalar la rampa, entre los cuales la SICT consideró un predio cerca de Terminal de Autobuses como la opción más viable. Según el funcionario, el terreno cumple con las normativas federales, ya que se encuentra dentro del derecho de vía de la Carretera Federal 57 y cuenta con una longitud cercana a los 150 metros.
No obstante, explicó que la propuesta deberá ser ajustada técnicamente para lograr que la infraestructura sea utilizada por todas las unidades de carga, a pesar de las desviaciones.
“El que encontramos más práctico es cuando vienes bajando de la Cuesta China y te desincorporas como camión de transporte para ir a la Central de Camiones, en esa zona hay un espacio donde puede quedar la rampa. La SICT lo vio muy conveniente, pero técnicamente se tiene que ajustar”, sostuvo.
Agregó que, una vez acordada la obra, el gobierno capitalino firmará un convenio con la SICT para que esta se encargue del mantenimiento de la rampa, mientras que el municipio se encargue de implementar medidas de seguridad para advertir a los conductores sobre el exceso de velocidad y convencerlos de utilizar la infraestructura en caso de emergencias.
