El seleccionado argentino de fútbol mudó su concentración a esta ciudad y se instaló en el célebre hotel The Adolphus. Este recinto de lujo, inaugurado hace 114 años en 1912, funciona como la base operativa del plantel liderado por Lionel Messi para sus compromisos del Grupo J de la Copa del Mundo 2026, enfrentando a las escuadras de Austria y Jordania. Sin embargo, más allá de sus comodidades de alto nivel, el inmueble posee una densa crónica de misterios y leyendas paranormales.
Impulsado por el empresario Adolphus Busch, fundador de la cervecera Anheuser-Busch, el edificio de estilo Beaux Arts destacó a inicios del siglo XX como la estructura más alta del estado de Texas. A lo largo de las décadas, sus habitaciones recibieron la visita de personalidades internacionales como la reina Isabel II, Frank Sinatra, Marilyn Monroe y Elvis Presley.
A pesar de contar con designaciones como Monumento Histórico, el recinto carga con una reputación vinculada a fenómenos inexplicables que forman parte de los circuitos de turismo de misterio locales.
Las crónicas de la prensa de Dallas recopilan al menos once muertes documentadas en las instalaciones desde su apertura. Entre los acontecimientos registrados figuran la caída mortal de un camarero a pocas semanas de la inauguración, accidentes en el sistema de elevadores y diversos fallecimientos en el piso 19.
Adicionalmente, reportes de huéspedes y trabajadores detallan sucesos cotidianos como descensos súbitos de temperatura, objetos que cambian de posición de manera autónoma, ruidos nocturnos en salones vacíos y puertas que se accionan sin intervención humana.
La leyenda más extendida del hotel se centra en la denominada “Dama de Blanco”. De acuerdo con los registros de la oficina de turismo Visit Dallas, el mito relata la historia de una novia abandonada en el altar durante la década de 1930, quien se quitó la vida en el edificio tras esperar en vano a su prometido.
Actualmente, tras remodelaciones millonarias que combinan elementos clásicos con servicios contemporáneos, el valor de la estancia oscila entre los 300 y 600 dólares por noche. El Adolphus mantiene bajo resguardo piezas de valor histórico, que incluyen una cadena perteneciente al navío Titanic y un cuadro encargado por Napoleón Bonaparte en 1804. Bajo esta atmósfera de misterio, el equipo campeón del mundo define su permanencia en la fase de grupos del torneo internacional.
