Matías Almeyda, el nuevo ídolo que fue traicionado por sus Chivas

Los jugadores se han rendido a los pies del pastor que los llevó a la cima del futbol nacional e internacional con cinco títulos, entre ellos cuatro a nivel nacional

Por Aldo Miranda

Matías Almeyda no será más el técnico de las Chivas, pero con él se van momentos de una gloria que hace muchos años no disfrutaba la afición del rebaño: títulos, identidad, hermandad y sobretodo, amor por una camiseta que otros estrategas sólo se dedicaron a pisotear.

JUGADORES DE CHIVAS SE UNEN EN APOYO A MATÍAS ALMEYDA

Los jugadores se han rendido a los pies del pastor que los llevó a la cima del futbol nacional e internacional con cinco títulos, entre ellos cuatro a nivel nacional y el de la Concacaf que los  puso en el Mundial de Clubes en diciembre próximo.

Sin embargo, su relación con la directiva encabezada por Jorge Vergara, José Luis Higuera y Francisco Gabriel de Anda dio un vuelco importante que hoy lo coloca como el personaje más querido de todo el entorno del rebaño sagrado, entre los propios futbolistas y la afición que alguna vez lo vio con desdén, pero que ahora lamenta su salida.

MATÍAS ALMEYDA QUEDA FUERA DE CHIVAS 

Almeyda llegó en el 2015 a Chivas cuando José Manuel de la Torre era el entrenador y a quien en su momento, los jugadores también respaldaron manifestando su malestar por la manera tan repentina en que se apareció el estratega argentino, pero en aquella ocasión no hubo marcha atrás y el ‘Pelado’ asumió el cargo, pese a que el torneo anterior a su llegada, ‘Chepo’ tuvo al rebaño como superlíder.

Los cambios en la estructura deportiva de Chivas pronto se hicieron notorios, siempre ponderando el nombre de la institución por encima de lo individual, tratando de hacer un verdadero equipo desde los utileros, staff y cuerpo técnico, buscando que esa unión tarde o temprano diera los frutos esperados.

Personas que trabajan al interior de Chivas recuerdan con agrado una de la primeras cenas del equipo bajo el mando de Almeyda, cuando pidió que se sentaran a la mesa todo juntos, gente del staff, jugadores, entrenadores, en un claro ejemplo de las diferencias con respecto a otros timoneles, quienes siempre dieron preferencia al primer equipo para que se alimentaran antes que todos.

Detalles que al final dieron dividendos con una unión y admiración que no se notó con nadie más en la época reciente. La salida del Pelado ha pegado duro en el ánimo de los aficionados, quienes a través de redes sociales han publicado su malestar e inconformidad con la dirigencia por la manera injusta en la que el argentino dejará el rebaño sagrado.

Ya circulan versiones del golpeado estado anímico que atraviesa en este momento Almeyda, porque tenía la ilusión de seguir en Chivas, aún sin refuerzos y por la actuación en el Mundial de Clubes.

Todo indica que Francisco Gabriel de Anda, quien hace unas semanas se incorporó como director deportivo, ya vislumbraba lo que podía ocurrir si le ‘jalaban las riendas’ al timonel argentino más de lo que podía soportar. Y ahora las consecuencias están a la vista de todos.

Chivas ya nada en aguas de la incertidumbre, esas que a Jorge Vergara le gustan, con ‘bomberazos’ de último momento, contrataciones inesperadas y un sinfín de decisiones viscerales que seguramente no traerán buenos tiempos en el rebaño sagrado.

Lo mejor que le pasó a Vergara es haber contratado a Matías Alemyda y tal vez, lo mejor que le puede ocurrir a Almeyda es irse de Chivas así, con el cariño y veneración de un público dolido e impotente que hoy ve escurrir como agua entre las manos la esperanza de seguir cosechando campeonatos.

Lo de Almeyda es injusto, penoso, ridículo y sin sentido, pero al final de cuentas no nos sorprendemos de nada, si ya sabemos como es Jorge Vergara, quien acaba de sentenciar otro fracaso más como propietario de Club Guadalajara.

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