Por qué el aire contaminado nos enferma

Y deberías preocuparte por tus pulmones, corazón y riñones.

Por Renata sánchez

Respirar aire contaminado inhabilita a los macrófagos, un tipo de células del sistema inmune que provoca mayor susceptibilidad para contraer enfermedades. En cada inhalación, las partículas, gases y metales que pululan en el aire se depositan en esta especie de ‘soldados’ inmovilizándolas e impidiendo que eliminen bacterias y virus.

Dependiendo cada tipo de contaminante, éstos pueden traspasar al torrente sanguíneo y afectar órganos como el corazón, los riñones y los pulmones. Al depositarse en el tejido pulmonar genera procesos inflamatorios que pueden derivar en asma, alergias e incluso enfermedad pulmonar obstructiva crónica, un trastorno que impide respirar normalmente, explicó la doctora en ciencias biológicas Patricia Segura Medina del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).

Dolor de cabeza, resequedad en nariz y ojos son los síntomas que se presentaron en la primer contingencia ambiental por ozono después de 14 años en el Valle de México. Sin embargo, el daño a la salud por respirar aire contaminado es mayor sobre todo con la presencia de otros contaminantes como metales, aerosoles y partículas.

En experimentos con modelos animales, Segura y otros investigadores recrearon un ambiente contaminado en el que se demostró que genera inflamación, producción de moco y en modelos con síntomas similares al asma de un ser humano se intensifican las crisis típicas de este mal.

En los experimentos se expuso a tres grupos de cuyos  a muestras de aire contaminado recolectado en el norte de la Ciudad de México. La recolección del material particulado se hizo en el Cinvestav, Zacatenco de 8:00 a 13:00 horas. Por tres días, un grupo modificado genéticamente para asemejar síntomas de asma humana respiró el aire, otro grupo sano también lo hizo y hubo un tercer grupo de control que respiró aire sin altas concentraciones de contaminantes.  

¿Y el ozono?
La contingencia ambiental se decretó por la alta presencia de ozono, sin embargo para que este contaminante se genere se necesita de agentes precursores que por acción de la luz ultravioleta reaccionan y lo forman. Estos agentes son los Óxidos de Nitrógeno (NOx) y los Compuestos Orgánicos Volátiles (HC) provenientes de la combustión de gasolina en autos sin convertidores catalíticos funcionales.

Las épocas de mayor presencia de ozono son en los meses de marzo, abril y mayo, así como en octubre, noviembre y diciembre cuando hay mayor radiación UV en la ciudad, explicó Segura. La inversión térmica intensifica la producción de ozono al ser un fenómeno en el que el Valle de México se comporta como una olla exprés.

“Al ser una magalópolis, la actividad humana genera calor que sube a la atmósfera durante el día, sin embargo, por las mañanas fluye aire frío que baja de las capas superiores e impide la dispersión del aire caliente, por lo que los contaminantes se mantienen ahí. Lo más preocupante de la inversión térmica es que los contaminantes se estancan a la altura de la nariz”, explicó en entrevista.

Te puede interesar: Autos ahogan a la CDMX

Cómo protegernos
Patricia Segura aclaró que aún no se llegan a niveles de contaminación en los que la población tenga efectos inmediatos o se presenten desmayos como ha ocurrido en la ciudad de Beijing en China. Sin embargo, no por ello es menos preocupante.

“Estar en contacto con los contaminantes provoca que desarrollemos mecanismos de tolerancia, al cabo de cierto tiempo el cuerpo se adapta para defenderse de estas agresiones, sin embargo no sabemos mucho de los cambios a largo plazo”, aclaró.

De ahí, que la investigadora recomiende tener una dieta balanceada rica en antioxidantes como frutos rojos, cítricos y que contengan vitamina E para tratar de combatir la oxidación y el daño a nuestras células.

Las investigaciones encabezadas por realizadas por Segura y Andrea de Vizcaya el Departamento de Toxicología del Cinvestav continuarán con el análisis de biomarcadores que demuestren cómo está afectando el aire contaminado a la salud de los habitantes del Valle de México.

Los primeros experimentos se realizaron en colaboración con Iván Falcón del Posgrado en Ciencias Biológicas de la UNAM, Karen Meneses de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Brisa Reyes de la Universidad Autónoma de Guerrero, Rodolfo Angulo del Departamento de Toxicología del Cinvestav; así como Santiago Tena del Departamento de Investigación en Hiperreactividad Bronquial del INER. Los resultados del estudio se presentaron en el segundo Congreso Virtual de Ciencias Morfológicas durante la segunda jornada científica virtual de la Cátedra Santiago Ramón y Cajal en 2014.

TE RECOMENDAMOS

Mantienen contingencia fase 1 en CDMX y se amplía Hoy no Circula

Peña Nieto ordena a Semarnat endurecer acciones contra contingencia

 

Loading...
Revisa el siguiente artículo