¡Mañana es lunes!

Nuestro columnista Helios Herrera escribe sobre los lunes, día que para muchos es el enemigo número uno

¡Mañana es lunes!

Parecería ser que la palabra lunes nos espanta mucho más que algunas historias y disfraces conmemorativos a los días que acabamos de festejar. Cinco letras que nos hacen temblar y hasta nos deprimen los domingos, desperdiciando valiosas horas de descanso torturándonos con pensamientos negativos sobre él.

Los lunes son para muchos el enemigo número uno, al grado que la mayoría de las personas alguna vez han declarado su odio por este día. Muchos odian los lunes por la dificultad de regresar a la rutina después de los días de descanso; y por supuesto que es totalmente normal sentir esta dificultad algunos lunes. Pero si eres de los que se quejan todos los lunes del año, puede que necesites cambios trascendentales en tu rutina.

Déjame compartirte algunos datos curiosos, según diferentes investigaciones del European Journal of Epidemiology, que avalan el “odio al lunes”:

En promedio, la gente no empieza a sonreír un lunes hasta las 11:16 am.

Existe un 50% de posibilidad de llegar tarde al trabajo.

Las personas entre 46-52 años pasarán más de 12 minutos quejándose cada lunes.

Los lunes ocurren la mayor cantidad de infartos.

El mayor número de accidentes viales sucede en lunes.

Es el día en el que se piden más justificantes médicos para no ir a trabajar.

El lunes provoca que no se pueda dormir bien el domingo.

Los trabajadores en lunes son menos productivos, ya que se distraen contándose cómo les fue en el fin de semana.

Por otra parte, este odio se debe principalmente a lo que Freedman Harris, director de Medicina del Sueño en Montefiore Medical Center en la Ciudad de Nueva York, llama “jetlag social”.

Este término no es considerado un trastorno del sueño que sea diagnosticado clínicamente, sino que se considera más una tendencia, dada al hecho de que la mayoría de los fines de semana duermes más tarde los días viernes o sábados, por lo que te levantas horas más tarde de lo habitual el siguiente día; apareciendo un descontrol en el reloj biológico. Como consecuencia, el lunes se presentan los problemas, ya que el reloj biológico no se adapta al tiempo regular de tu rutina semanal, lo cual hace que nos sintamos cansados e inclusive de mal humor.

Podríamos seguir hablando de investigaciones y traumatizándonos con lo que nuestro cuerpo sufre, y aún peor pensando que ¡MAÑANA ES LUNES!; pero, por el contrario, quiero mejor compartir contigo tres tips para hacer menos tormentosos tus lunes:

1. Procura tus hábitos de sueño: aunque sea difícil, trata de no alterar mucho tus rutinas u horarios al dormir los fines de semana, vence la tentación de quedarte despierto hasta muy tarde o de levantarte hasta pasado medio día.

2. No pienses tan mal de los lunes: no te predispongas a que será un mal día antes de siquiera iniciarlo. De acuerdo con Gallup Group, de 340 mil estadounidenses encuestados por teléfono, dijeron sentirse estresados e infelices de lunes a jueves; es decir, no hay diferencia con el lunes, hazte mejor a la idea de que es un día más de la semana.

3. Planea tu día y tu semana: el lunes es un buen día para iniciar nuevas metas y proyectos. Empieza el lunes muy tempano y haz tu cama, pareciera una acción sin sentido o poco significativa, pero, y de acuerdo con la recomendación del almirante William McRaven: “Hacer la cama todas las mañanas supone completar con éxito la primera tarea del día. Ese gesto tan sencillo os dará una pequeña razón para sentiros orgullosos y afrontar la siguiente tarea del día, y la siguiente. Al final del día, esa primera pequeña tarea se habrá convertido en muchas tareas completadas”.

La buena noticia, después de estas líneas, es que ¡MAÑANA ES LUNES! y estás a unas horas de poder empezar a modificar tus creencias sobre este día. Nada de que “la próxima semana”, mañana es un buen día para cambiarle el color a tus lunes.

Piensa, reflexiona y actúa.

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