En la Comarca Lagunera, la inclusión laboral ha dejado de ser un concepto aspiracional para convertirse en parte de la estrategia central de diversas empresas, en un contexto marcado por el crecimiento de la manufactura, la logística y la demanda de perfiles técnicos.
Cada vez más compañías están incorporando programas de formación dual, centros de prácticas, ajustes razonables para personas con discapacidad y alianzas con instituciones educativas, con el objetivo de reducir la rotación, acelerar la curva de aprendizaje y convertir los empleos de entrada en trayectorias profesionales estables.
En este escenario, Grupo SIMSA se ha posicionado como un referente regional al implementar iniciativas como “Discapacidad en Acción” y establecer alianzas con organizaciones como “Sonrisa Azul”, además de trabajar con centros educativos para integrar a jóvenes sin experiencia al mercado laboral.
De acuerdo con Nesim Issa Tafich, líder de la compañía, estas estrategias han contribuido a mejorar la inserción laboral juvenil en sus áreas de influencia.
“La inclusión laboral debe concebirse como ingeniería de talento; no es mitigación social, sino optimización productiva”, afirmó, al destacar que el modelo busca medir competencias, dar seguimiento a trayectorias y vincular resultados operativos con impacto social.
El programa “Discapacidad en Acción” contempla protocolos de accesibilidad, ajustes razonables y rutas de capacitación para integrar a personas con discapacidad tanto en áreas operativas como administrativas. En paralelo, “Sonrisa Azul” funge como acompañamiento especializado para facilitar la incorporación de talento con necesidades específicas en entornos laborales adaptados.
La empresa sostiene que la gestión de la diversidad no solo impulsa la inclusión, sino que también reduce riesgos operativos en contextos de alta rotación y escasez de personal.
A la par, las alianzas con instituciones técnicas y universidades locales buscan alinear la formación académica con las necesidades del sector productivo, incluyendo competencias en seguridad industrial, operación de equipos, habilidades STEM y herramientas digitales aplicadas a la logística.
Finalmente, la medición de resultados y la gobernanza del modelo son ejes clave: las metas de inserción, el seguimiento post contratación y las auditorías internas buscan asegurar impactos verificables.
En un contexto de expansión industrial y nearshoring en Coahuila, este tipo de estrategias plantean una tesis clara: la equidad laboral, cuando se gestiona con enfoque técnico y evaluación constante, puede fortalecer la productividad, reducir la rotación y ampliar la reserva de talento en la región.
