La suspensión parcial del servicio en la Línea 3 del Metro capitalino dejó escenas inusuales que rápidamente se viralizaron en redes sociales: usuarios caminando dentro de los túneles tras ser desalojados de los trenes.
Aunque autoridades han anunciado inversiones para atender las fallas, episodios como el de la Línea 3 evidencian que los problemas persisten y continúan impactando la operación diaria.
Desalojos y caminatas en túneles
En los videos difundidos, se observa a decenas de usuarios avanzando por las orillas de los túneles, guiados por personal del Metro CDMX y auxiliándose con lámparas. Las imágenes muestran largas filas caminando a la siguiente estación, mientras algunos pasajeros graban la situación con sus celulares.
La falla, atribuida a un disturbio eléctrico externo, obligó a cerrar estaciones en el tramo de Copilco a Universidad y generó afectaciones a miles de personas. Otros registros exhiben desalojos en estaciones y aglomeraciones considerables, particularmente en Miguel Ángel de Quevedo, donde se formaron filas extensas para abordar unidades de apoyo.
Ante la emergencia, la Red de Transporte de Pasajeros implementó un operativo para trasladar a los usuarios en el tramo afectado. El director del Metro, Adrián Rubalcava, informó que técnicos del sistema trabajaban para restablecer el servicio en su totalidad. “La operación es provisional de Indios Verdes a Miguel Ángel de Quevedo”, señaló.
Fallas estructurales, reconoce Rubalcava
El incidente ocurre en un contexto de deterioro acumulado en la red. Tras el reciente paro de trabajadores, Rubalcava reconoció que el Metro enfrenta problemas estructurales derivados de años sin mantenimiento adecuado.
“Es un sistema muy viejito al que no se le dio el mantenimiento correcto durante muchos años”, declaró el funcionario, quien también ha señalado la necesidad urgente de modernizar trenes y sistemas de operación.
