Nuevos informes de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México han abierto una segunda línea de tensión en el caso de Edith Guadalupe Valdés Zaldívar.
Además de la investigación por su muerte, la autoridad indaga posibles irregularidades en la actuación de servidores públicos, que incluyen presuntos cobros indebidos a la familia, negligencia en las primeras diligencias y decisiones que habrían retrasado su localización.
Fiscalía abre investigación interna
La titular de la Fiscalía capitalina, Bertha Alcalde Luján, confirmó que se iniciaron investigaciones internas por posibles fallas en la atención inicial del caso. Entre los señalamientos más graves destaca la presunta solicitud de dinero a la familia por parte de un elemento de la Policía de Investigación, quien ya fue separado de su cargo mientras se determina su responsabilidad.
Asimismo, la institución analiza la actuación del personal que intervino en las primeras horas tras la denuncia, ante posibles omisiones o retrasos en las labores de búsqueda, pese a que existían indicios claros sobre el inmueble donde posteriormente fue hallado el cuerpo.
En cuanto a la necropsia, los primeros reportes indican que la causa de muerte estaría relacionada con golpes evidentes en el cuerpo, lo que refuerza la línea de investigación bajo el protocolo de feminicidio.
El edificio, el crimen y la presión de la familia
El caso sigue centrado en el edificio ubicado en Avenida Revolución, donde Edith fue vista por última vez tras acudir a una supuesta entrevista de trabajo. De acuerdo con la familia, el conserje del inmueble negó inicialmente el acceso y no se facilitó de inmediato los videos de seguridad, lo que ahora también es materia de investigación.
A la par, han surgido testimonios de otras mujeres que aseguran haber sido citadas en ese mismo lugar bajo ofertas laborales similares, lo que amplía el alcance del caso y mantiene abierta la exigencia de justicia y esclarecimiento total de los hechos.
